[24/08/2007] ¡¡¡Casi tres meses sin tocar la moto!!! Ya me vale ya... sólo la he sacado un par de veces por la urbanización para calentarla un poco. En verano no apetece cogerla demasiado por aquello del calor, el polvo y los Mossos d'Esquadra que precisamente en esta época persiguen más las motos de Enduro que en cualquier otra. Ya se sabe que los moteros somos todos unos delincuentes y que nuestra más secreta afición es ir prendiendo fuego por el bosque. En fin... Una de las veces que la saqué en verano aproveché para probar la nueva cámara reflex digital Nikon D40 que nos hemos comprado, haciendo unas fotos.
El caso es que estaba en casa tomando el café a eso de las cinco de la tarde, después de volver del trabajo (bendita jornada intensiva) cuando me llegó un mensaje al móvil: "Salimos esta tarde?". Mi colega Sergio parece que me estuviera leyendo el pensamiento. Después de varios días de llover bastante hacía un día perfecto para salir en moto porque no hacía fresco pero no amenazaba más lluvia. Dicho y hecho: le llamé y quedamos para las 6:30... un poco tarde para salir en moto pero todavía no anochece pronto...
Así que nos vestimos de romano y salimos. Primero fuimos por pistas y caminos conocidos, con alguna improvisación, pero siempre por la zona conocida (San Elías, El Polell, Piscinas del Montseny, Montseny, etc.) para acabar buscando un camino que cruzara desde el Collformic hasta el Turó de L'Home para subir a la antigua base militar de la cumbre más alta del Macizo del Montseny... pero no lo encontramos. Hacia las 8 nos empezamos a quedar sin luz así que nos volvimos a casa. Fue una salida corta (unos 50 km.) pero totalmente des-estresante. ¡¡¡La ne-ce-si-ta-ba!!!
Encima de la moto al empezar me encontraba raro. Hacía demasiado tiempo que no pisaba tierra y eso se nota, pero enseguida empecé a encontrarme mejor y conforme íbamos haciendo kilómetros me iba relajando. Al principio estaba demasiado tenso, como si fuera la primera vez. La moto, como siempre, se ha portado de maravilla. Estrenaba rueda trasera y eso también se ha notado. He montado una rueda de cross, recomendado por el mecánico que también es endurero, que agarra una barbaridad comparada con el neumático ecológico que llevaba antes. Es casi increíble como cambia el comportamiento de la moto sólo cambiado la rueda trasera. Ahora la que noto descompensada es la delantera. ¡¡Tendré que ahorrar!!
viernes, 24 de agosto de 2007
domingo, 29 de julio de 2007
Salida a la Collada de Tosses
[29/07/2007] Hoy hemos hecho una salida por carretera mi cuñado Anselmo y yo. Iba a venir mi colega Sergio, el de la KTM 525 EXC, con la moto de su hermano (una BMW boxer) pero al final se ha rajado... y es que no se puede salir de fiesta el sábado por la noche y luego con la moto el domingo por la mañana. También iba a venir un amigo de Anselmo pero al final tampoco pudo. Bueno, ¡Mejor solos!
Se trataba de hacer una salidita con el mayor número de curvas posible para descuadrar un poco el neumático trasero que ya le tocaba. ¡Objetivo superado! Quedamos en la entrada a la carretera del Collformic a las 9:30 con la idea de tirar hacia la Collada de Tosses, almorzar por el camino y volver a comer a casa. Todo ha salido perfecto y nos ha hecho un día magnífico: estaba levemente nublado y en las montañas no hacía nada nada de calor. A primera hora en Collformic casi hacía fresco...
Empezamos a subir el Collformic a ritmo lento hasta que pasamos los dos pueblos que hay al principio (Santa María y San Esteban de Palautordera) y ahí empezamos a darle caña... No es que fuéramos "a saco" pero si "a ritmo". Hacía tiempo que no sacaba la Fazer de curvas y hacía aún más que no pisaba el Montseny pero en seguida me encontré bien. Me encanta esa carretera. No es ideal para la Fazer que prefiere curvas más amplias y rápidas pero da igual. Yo iba delante todo el rato, marcando el ritmo, pero Anselmo no se despegaba. Pasamos facil un par de grupos de moteros antes de llegar arriba. El restaurante del Collformic [CAT] estaba cerrado por vacaciones así que seguimos hasta El Brull donde paramos a Almorzar. El sitio estaba "petao" de motos. Desde naked de 600 hasta algunas enduro, pasando por todo tipo de superdeportivas y varias Ducati, con lo caras que van, incluyendo una Ducati Paso que debía tener lo menos 25 años...
Después de almorzar, seguimos ruta hacia Seva, Vic, Ripoll y Ribes de Freser, que es donde empieza la Collada de Tosses. La collada es un puerto de montaña que atraviesa por arriba parte del prepirineo catalán. Son 40 o 50 km de curva-contra curva, con rectas de apenas 100 metros la más larga, hasta llegar arriba, donde hay un bar restaurante. Desde arriba se puede seguir hacia Puigcerdá o ir a las pistas de esquí de La Molina. Hay curvas de todo tipo y es una verdadera pasada para todo motero que se precie...
Al empezar a subir dejé pasar a Anselmo para ver que tal iba. Muy fino el tio y muy rápido. Empezó a un buen ritmo (sin ir "a saco") pero conforme subíamos cada vez íbamos más lentos así que pasado mitad de camino decidí pasarle y tirar. A la salida de una rápida de derechas en tercera abrí gas a fondo a la 1000 y le pasé por aceleración. Él salió bastante lento de la curva que todo hay que decirlo. A partir de ahí fué cuando má apreté el ritmo, pero tras el despiste inicial Anselmo se volvió a pegar a mi rueda trasera. Pasamos a bastantes motos en ese tramo.... ¡¡¡¡¡Una pasada!!!!!
Llegamos arriba, paramos a descansar un rato y vuelta por el mismo camino. Nada más salir, Anselmo no venía (se estaba poniendo bien el móvil dijo después), así que yo iba lento... esperándole. En eso que veo venir por detrás una BMW gorda con maletas laterales (no vi el modelo) y le dejé pasar pensando que luego ya le pasaría yo. Me pasa y veo que se acerca a toda leche a la siguiente curva, muy cerrada de derechas, y raaaaaaaas pega una inclinada brutal, casi rascando la maleta (yo creo que incluso tocaba) con lo que me dije... "Al peo el Anselmo, que esto hay que verlo" y me puse a seguirle. ¡¡¡La virgen!!! Como iba este tio. Una paso por curva brutal. Yo era incapaz de entrar en las curvas a esa velocidad. Le seguía por aceleración y apurando las frenadas más que él, pero me costaba un huevo... al principio me acerqué pero entonces el tipo apretó aún más y yo apenas podía seguirle... entonces cogimos un coche, él le pasó jugándosela pero yo me quedé y para cuando puede adelantar me sacaba como tres kilómetros. Intenté pillarle pero ya era imposible. Para entonces Anselmo ya venía por detrás así que seguimos a ritmo hasta abajo y luego camino inverso y vuelta por la autovía que ya teníamos curvas más que suficientes y empezaba a hacer calor...
Se trataba de hacer una salidita con el mayor número de curvas posible para descuadrar un poco el neumático trasero que ya le tocaba. ¡Objetivo superado! Quedamos en la entrada a la carretera del Collformic a las 9:30 con la idea de tirar hacia la Collada de Tosses, almorzar por el camino y volver a comer a casa. Todo ha salido perfecto y nos ha hecho un día magnífico: estaba levemente nublado y en las montañas no hacía nada nada de calor. A primera hora en Collformic casi hacía fresco...
Empezamos a subir el Collformic a ritmo lento hasta que pasamos los dos pueblos que hay al principio (Santa María y San Esteban de Palautordera) y ahí empezamos a darle caña... No es que fuéramos "a saco" pero si "a ritmo". Hacía tiempo que no sacaba la Fazer de curvas y hacía aún más que no pisaba el Montseny pero en seguida me encontré bien. Me encanta esa carretera. No es ideal para la Fazer que prefiere curvas más amplias y rápidas pero da igual. Yo iba delante todo el rato, marcando el ritmo, pero Anselmo no se despegaba. Pasamos facil un par de grupos de moteros antes de llegar arriba. El restaurante del Collformic [CAT] estaba cerrado por vacaciones así que seguimos hasta El Brull donde paramos a Almorzar. El sitio estaba "petao" de motos. Desde naked de 600 hasta algunas enduro, pasando por todo tipo de superdeportivas y varias Ducati, con lo caras que van, incluyendo una Ducati Paso que debía tener lo menos 25 años...
Después de almorzar, seguimos ruta hacia Seva, Vic, Ripoll y Ribes de Freser, que es donde empieza la Collada de Tosses. La collada es un puerto de montaña que atraviesa por arriba parte del prepirineo catalán. Son 40 o 50 km de curva-contra curva, con rectas de apenas 100 metros la más larga, hasta llegar arriba, donde hay un bar restaurante. Desde arriba se puede seguir hacia Puigcerdá o ir a las pistas de esquí de La Molina. Hay curvas de todo tipo y es una verdadera pasada para todo motero que se precie...
Al empezar a subir dejé pasar a Anselmo para ver que tal iba. Muy fino el tio y muy rápido. Empezó a un buen ritmo (sin ir "a saco") pero conforme subíamos cada vez íbamos más lentos así que pasado mitad de camino decidí pasarle y tirar. A la salida de una rápida de derechas en tercera abrí gas a fondo a la 1000 y le pasé por aceleración. Él salió bastante lento de la curva que todo hay que decirlo. A partir de ahí fué cuando má apreté el ritmo, pero tras el despiste inicial Anselmo se volvió a pegar a mi rueda trasera. Pasamos a bastantes motos en ese tramo.... ¡¡¡¡¡Una pasada!!!!!
Llegamos arriba, paramos a descansar un rato y vuelta por el mismo camino. Nada más salir, Anselmo no venía (se estaba poniendo bien el móvil dijo después), así que yo iba lento... esperándole. En eso que veo venir por detrás una BMW gorda con maletas laterales (no vi el modelo) y le dejé pasar pensando que luego ya le pasaría yo. Me pasa y veo que se acerca a toda leche a la siguiente curva, muy cerrada de derechas, y raaaaaaaas pega una inclinada brutal, casi rascando la maleta (yo creo que incluso tocaba) con lo que me dije... "Al peo el Anselmo, que esto hay que verlo" y me puse a seguirle. ¡¡¡La virgen!!! Como iba este tio. Una paso por curva brutal. Yo era incapaz de entrar en las curvas a esa velocidad. Le seguía por aceleración y apurando las frenadas más que él, pero me costaba un huevo... al principio me acerqué pero entonces el tipo apretó aún más y yo apenas podía seguirle... entonces cogimos un coche, él le pasó jugándosela pero yo me quedé y para cuando puede adelantar me sacaba como tres kilómetros. Intenté pillarle pero ya era imposible. Para entonces Anselmo ya venía por detrás así que seguimos a ritmo hasta abajo y luego camino inverso y vuelta por la autovía que ya teníamos curvas más que suficientes y empezaba a hacer calor...
sábado, 30 de junio de 2007
viernes, 15 de junio de 2007
sábado, 9 de junio de 2007
miércoles, 30 de mayo de 2007
KTM 450 EXC de 2006
¡¡¡¡La caña!!!! Aún no me atrevo a escribir una crónica completa de esta moto porque hace demasiado poco que la tengo y no se puede decir que le saque todas las posibilidades. Sólo decir que las primeras impresiones son buenísimas. siempre quise tener una moto de cross o enduro pero "de verdad" y esta es la culminación de mis sueños.
La moto me la regaló mi mujer, que es una santa, en las navidades de 2006. La moto tenía un año y, si no recuerdo mal, unos 1500 km, que equivalen a unas 20 horas de uso (escribo de memoria). Estaba en perfecto estado. Se veía usada y las tapas de plástico estaban algo rayadas pero nada excesivo: lo normal en una moto de enduro usada los fines de semana durante un año. Además antes de entregarla en mecánico le cambió todos los plásticos y se veía como nueva.
En el momento de escribir esto llevo siete salidas con ella (unos 1000 km) y estoy encantado. La KTM es muy fácil de llevar y casi desde el primer día se va rápido con ella, aunque no soy, ni mucho menos, el más rápido del grupo con el que salgo... pero le voy pillando el truquillo poco a poco. Lo malo es que entre salida y salida a veces pasa un mes pero claro: no se puede salir todos los días (ojalá)... ni siquiera todos los fines de semana. Por caminos voy más o
menos bien pero mi pesadilla son las trialeras: no me gustan nada... pero no es por la moto, la KTM se porta de maravilla en todas las situaciones... soy yo que me paro abajo (o arriba) y me digo "por ahí no paso ni loco" pero bueno... como tengo que pasar sí o sí... pues ahí que voy y... bueno... los resultados no son espectaculares pero poco a poco voy mejorando...
La moto me la regaló mi mujer, que es una santa, en las navidades de 2006. La moto tenía un año y, si no recuerdo mal, unos 1500 km, que equivalen a unas 20 horas de uso (escribo de memoria). Estaba en perfecto estado. Se veía usada y las tapas de plástico estaban algo rayadas pero nada excesivo: lo normal en una moto de enduro usada los fines de semana durante un año. Además antes de entregarla en mecánico le cambió todos los plásticos y se veía como nueva.
En el momento de escribir esto llevo siete salidas con ella (unos 1000 km) y estoy encantado. La KTM es muy fácil de llevar y casi desde el primer día se va rápido con ella, aunque no soy, ni mucho menos, el más rápido del grupo con el que salgo... pero le voy pillando el truquillo poco a poco. Lo malo es que entre salida y salida a veces pasa un mes pero claro: no se puede salir todos los días (ojalá)... ni siquiera todos los fines de semana. Por caminos voy más o
menos bien pero mi pesadilla son las trialeras: no me gustan nada... pero no es por la moto, la KTM se porta de maravilla en todas las situaciones... soy yo que me paro abajo (o arriba) y me digo "por ahí no paso ni loco" pero bueno... como tengo que pasar sí o sí... pues ahí que voy y... bueno... los resultados no son espectaculares pero poco a poco voy mejorando...
domingo, 27 de mayo de 2007
Probando la KTM 525 EXC
[27/05/2007] Domingo 8:20 de la madrugada. Suena el despertador. Me levanto y abro la puerta de la calle con miedo. Cuando me fui a dormir estaba cayendo un tormentón del 15. No llueve y además parece que se va a quedar un buen día... así no habrá polvo: perfecto para hacer Enduro...
Me tomo un café para despejarme, me visto de "romano" y bajo a buscar la moto. Está perfectamente preparada, con la cadena recién engrasada, los niveles revisados y el depósito lleno. La moto arranca a la segunda y paso a buscar a Sergio. Hemos quedado a las 9 y me gusta ser puntual. Me lo encuentro en la puerta de su casa ya listo para salir.
Nada más llegar me dice que hay que pasar a buscar Marcos. ¡Perfecto, el Team KTM al completo! Marcos vive en otro pueblo a unos 3 km. de distancia. Salimos y cogemos ya el Camino Encharcado, que es de siempre una vía clásica para salir de la urbanización sin pisar "lo negro" y la entrada está a 200 metros de casa de Sergio. Tardamos unos 10 min. En llegar a casa de Marcos que nos está esperando en la puerta. Como era de esperar los caminos están geniales: el terreno algo húmedo facilita las cosas y además no hay nada de polvo. De momento hemos ido de tranquis, calentando los músculos...
Discutimos donde ir, sugiero Arbucies y les parece bien. Ya fuimos una vez (cuando se rompió la Gas-Gas) pero no me aprendí bien el camino y quería acabar de conocerlo. Tiramos hasta los Refugios del Montseny y Marcos nos dice que no tiene gasolina. Decidimos que vaya él a repostar y luego por carretera hasta las Piscinas del Montseny mientras nosotros vamos por caminos.
Seguimos Sergio y yo hacia Sant Elies y luego hacia a El Polell pero dando un rodeo para hacer tiempo. Al final llegó Marcos antes que nosotros. Me estoy encontrando muy bien encima de la moto. Las cosas van saliendo y estoy muy contento. A pesar de todo Sergio tiene un nivel muy superior y aunque en algunos tramos consigo seguirle, siempre se me acaba escapando unos metros en alguna frenada y sobre todo en curvas rápidas y al final metro a metro me pierde... Pero bueno, yo he mejorado mucho desde las primeras salidas tanto en la técnica como en el aspecto físico (gracias al gimnasio).
Nos reagrupamos y casi sin parar seguimos. Hacemos un tramo de enlace por carretera hasta el desvío a Sant Marçal. Ese camino, que conecta la carretera de Collformic con la de Santa Fe del Monseny es... ¿Cómo decirlo? "rompedor". La primera vez que pasé por ahí acabé machacado de los brazos y ya durante todo el día fui mal. Es una pista no demasiado rápida pero llena llena de saltos cortos y curvas enlazadas. No es que sea complicada, aunque tienes que tener cuidado con algunos saltos, pero es que no tienes prácticamente descanso.
Llegamos a Sant Marçal sin demasiados inconvenientes y seguimos por otra pista que nos llevará a Arbucies. Bueno, en realidad en esa zona hay infinidad de pistas, caminos y senderos, aunque al final todos los caminos llegan a... ¡Arbucies!. A mitad de camino más o menos paramos a hacer unas fotillos y descansar un poco en un paraje con una caída de agua. Toda la zona es bastante húmeda.
Seguimos hasta Arbucies sin problemas. Hoy es día de elecciones y no esperamos encontrarnos patrullas ni nada parecido. Paramos a almorzar en una Masia-Restaurante a las afueras que nos trataron genial. Pasamos el almuerzo como de costumbre, contándonos mentiras unos a otros...
Acabamos de almorzar y volvemos a coger las motos. Nada más salir del restaurante está la entrada al "camino de peaje". Como ya comenté es un camino con una cadena cerrada a la altura de una masia que te dejan cruzar si pagas 70 céntimos por moto. No es mucho y la verdad es que el camino es una pasada: muy rápido y muy bonito. Un par de veces me atrevía a mirar el marcador: 90 - 95 km/h. Buaaaaa... llegamos a la carretera de Santa Fe y tras un corto enlace por carretera volvimos al camino de Sant Marçal y de ahí a la carretera de Collformic. Como íbamos bastante mal de gasolina, sobre todo Sergio con la 525 que traga más, pasamos por el pueblo Montseny que hay un surtidor automático: no hay nadie y pagas directamente con tarjeta. Llenamos los depósitos, no sin problemas, ya que después de pagar la gasolina al principio no quería salir y seguimos por carretera hasta las piscinas del Montseny.
Ahí Sergio me ofrece la 525 y yo sin dudarlo me subo en ella. ¡Que pasada de moto! La mía va bien pero esa va mejor. De motor se nota que empuja mejor desde abajo pero al subir de vueltas apenas hay diferencia con la 450. Cuando más se nota es al salir de curvas lentas que la 525 responde mucho mejor. La gran diferencia está en el comportamiento de la parte delantera: No se si será de la horquilla (la suya tiene más reglajes -compresión de alta y baja velocidad-) o de las tijas (las suyas son de competición -de magnesio-) o de neumáticos o de reglajes, pero el comportamiento es muy diferente. Entra en las curvas mucho más fácil que la mía. Llevando la 525 me costaba menos seguirle y me cansaba menos. La semana que viene le aflojaré otro par de puntos la suspensión a la 450 a ver si mejora...
Me tomo un café para despejarme, me visto de "romano" y bajo a buscar la moto. Está perfectamente preparada, con la cadena recién engrasada, los niveles revisados y el depósito lleno. La moto arranca a la segunda y paso a buscar a Sergio. Hemos quedado a las 9 y me gusta ser puntual. Me lo encuentro en la puerta de su casa ya listo para salir.
Nada más llegar me dice que hay que pasar a buscar Marcos. ¡Perfecto, el Team KTM al completo! Marcos vive en otro pueblo a unos 3 km. de distancia. Salimos y cogemos ya el Camino Encharcado, que es de siempre una vía clásica para salir de la urbanización sin pisar "lo negro" y la entrada está a 200 metros de casa de Sergio. Tardamos unos 10 min. En llegar a casa de Marcos que nos está esperando en la puerta. Como era de esperar los caminos están geniales: el terreno algo húmedo facilita las cosas y además no hay nada de polvo. De momento hemos ido de tranquis, calentando los músculos...
Discutimos donde ir, sugiero Arbucies y les parece bien. Ya fuimos una vez (cuando se rompió la Gas-Gas) pero no me aprendí bien el camino y quería acabar de conocerlo. Tiramos hasta los Refugios del Montseny y Marcos nos dice que no tiene gasolina. Decidimos que vaya él a repostar y luego por carretera hasta las Piscinas del Montseny mientras nosotros vamos por caminos.
Seguimos Sergio y yo hacia Sant Elies y luego hacia a El Polell pero dando un rodeo para hacer tiempo. Al final llegó Marcos antes que nosotros. Me estoy encontrando muy bien encima de la moto. Las cosas van saliendo y estoy muy contento. A pesar de todo Sergio tiene un nivel muy superior y aunque en algunos tramos consigo seguirle, siempre se me acaba escapando unos metros en alguna frenada y sobre todo en curvas rápidas y al final metro a metro me pierde... Pero bueno, yo he mejorado mucho desde las primeras salidas tanto en la técnica como en el aspecto físico (gracias al gimnasio).
Nos reagrupamos y casi sin parar seguimos. Hacemos un tramo de enlace por carretera hasta el desvío a Sant Marçal. Ese camino, que conecta la carretera de Collformic con la de Santa Fe del Monseny es... ¿Cómo decirlo? "rompedor". La primera vez que pasé por ahí acabé machacado de los brazos y ya durante todo el día fui mal. Es una pista no demasiado rápida pero llena llena de saltos cortos y curvas enlazadas. No es que sea complicada, aunque tienes que tener cuidado con algunos saltos, pero es que no tienes prácticamente descanso.
Llegamos a Sant Marçal sin demasiados inconvenientes y seguimos por otra pista que nos llevará a Arbucies. Bueno, en realidad en esa zona hay infinidad de pistas, caminos y senderos, aunque al final todos los caminos llegan a... ¡Arbucies!. A mitad de camino más o menos paramos a hacer unas fotillos y descansar un poco en un paraje con una caída de agua. Toda la zona es bastante húmeda.
Seguimos hasta Arbucies sin problemas. Hoy es día de elecciones y no esperamos encontrarnos patrullas ni nada parecido. Paramos a almorzar en una Masia-Restaurante a las afueras que nos trataron genial. Pasamos el almuerzo como de costumbre, contándonos mentiras unos a otros...
Acabamos de almorzar y volvemos a coger las motos. Nada más salir del restaurante está la entrada al "camino de peaje". Como ya comenté es un camino con una cadena cerrada a la altura de una masia que te dejan cruzar si pagas 70 céntimos por moto. No es mucho y la verdad es que el camino es una pasada: muy rápido y muy bonito. Un par de veces me atrevía a mirar el marcador: 90 - 95 km/h. Buaaaaa... llegamos a la carretera de Santa Fe y tras un corto enlace por carretera volvimos al camino de Sant Marçal y de ahí a la carretera de Collformic. Como íbamos bastante mal de gasolina, sobre todo Sergio con la 525 que traga más, pasamos por el pueblo Montseny que hay un surtidor automático: no hay nadie y pagas directamente con tarjeta. Llenamos los depósitos, no sin problemas, ya que después de pagar la gasolina al principio no quería salir y seguimos por carretera hasta las piscinas del Montseny.
Ahí Sergio me ofrece la 525 y yo sin dudarlo me subo en ella. ¡Que pasada de moto! La mía va bien pero esa va mejor. De motor se nota que empuja mejor desde abajo pero al subir de vueltas apenas hay diferencia con la 450. Cuando más se nota es al salir de curvas lentas que la 525 responde mucho mejor. La gran diferencia está en el comportamiento de la parte delantera: No se si será de la horquilla (la suya tiene más reglajes -compresión de alta y baja velocidad-) o de las tijas (las suyas son de competición -de magnesio-) o de neumáticos o de reglajes, pero el comportamiento es muy diferente. Entra en las curvas mucho más fácil que la mía. Llevando la 525 me costaba menos seguirle y me cansaba menos. La semana que viene le aflojaré otro par de puntos la suspensión a la 450 a ver si mejora...
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