"Click" es una expresión muy usada por los pilotos de motos, sobre todo del mundial de velocidad, para expresar el momento en que pasan a competir por los puestos de cabeza de las carreras. Ese instante en que ellos mismos se creen que realmente pueden competir por los puestos del podido, ganar carreras e incluso algo más. Es un salto cualitativo en el pilotaje que convierte a pilotos del montón en pilotos ganadores. Pues salvando las distancias hoy he notado yo ese "click", aunque la cosa no ha acabado del todo bien. Pero vayamos por partes...
La última salida con la KTM fue hace unas tres semanas y acabó en desastre total: Mi moto pinchada nada más salir y la de mi colega Sergio perdiendo aceite a chorro. Pero somos perseverantes y lo volvemos a intentar. Quedamos a las 9:30 AM. Me levanto un poco antes para revisar gasolina, aceite, agua, cadena y presiones. Todo está correcto. Me visto de "romano" y me voy a buscar a Sergio.
Salimos por el camino de siempre. Hace calor y el terreno está muy seco. Sergio tira delante, no muy rápido. Yo estoy agarrotado pero intento seguirle de cerca porque si me alejo más de 5 metros el camino desaparece tras una nube de polvo y no veo por donde paso. El primer tramo voy bien, pero en cuanto llegan las curvas lentas se me va. Mi problema de siempre: me cuesta mucho meter la moto en curvas muy cerradas, con lo que pierdo mucho tiempo. Siempre me ha costado y seguro que no va a mejorar sin coger apenas la moto ;)
Sergio me espera en el cruce de San Elías y me deja ir delante. Intento tirar al máximo para que no se aburra. El camino está muy seco y agarra poco. Hay poco margen de error. El aumento de ritmo se nota y enseguida tengo problemas en una curva. Quiero meter la moto, pero no lo consigo y me voy largo, aunque sin salirme de la pista. Sigo al mismo ritmo y me como varias curvas. No hay forma de hacer girar la moto. De todas formas intento llevar suficiente margen de seguridad para que todo se quede en sustos.
Llegamos a las Piscinas del Montseny que están a tope de excursionistas y familias. Seguimos hacia el Pla de la Calma. Se trata de una pista ancha pero que está muy llena de roca, piedras sueltas y roderas, lo que la hace muy incómoda y cansada. Además es un tramo largo. Nunca me ha gustado. Sergio tira delante y sólo soy capaz de seguirlo 3 minutos. A pesar de todo no me estoy cansando tanto como otras veces. Los 15 kg que me he quitado estos meses se notan. Me muevo bien encima de la moto. Lo que me falla esta vez es la técnica no la fuerza.
Sergio me espera al final del camino y tiro delante hasta el restaurante Collformic. Hemos tenido suerte: han estado de vacaciones pero precisamente han abierto hoy. Almorzamos comentando la jugada y decidimos volver por el mismo camino.
Sergio marcha delante en la vuelta hasta las Piscinas del Montseny y yo le pierdo de vista enseguida. ¡Lo normal! No puedo seguirle en un tramo tan roto. Pero me estoy divirtiendo encima de la moto. Los brazos se me cargan un poco de tanta bajada pero aguanto bien.
Sergio me espera en las Piscinas. Que paciencia tiene conmigo. De camino a casa tira el delante y me hago el firme propósito de no perderle... o al menos de no alejarme demasiado. Salimos de la zona de asfalto. Es una pista ancha y rápida. Mantengo mi rueda delantera justo por detrás de su trasera, un poco a su izquierda para no comerme el reguero de tierra y piedras que va soltando. Entramos en el camino ratonero. Hasta aquí bien. Dos curvas rápidas y llega la primera paella. Llego muy fuerte, justo detrás suyo. Cruzo levemente la rueda trasera con el freno. Tiro la moto hacia dentro de la curva con decisión. Gaaaaaaaaaaaaaas...
"Click"
Lo hice. No sólo no he perdido tiempo sino que incluso ha salido algo más rápido que él de la curva. Sigue una serie de curvas rápidas. Me mantengo pegado a su estela. Ignoro las piedras que rebotan en mi bota y me concentro en la conducción. Llegamos a una zona de varias curvas lentas enlazadas. Freno, derecha, gas. Freno, izquierda, gas...
"Click"
Estoy alucinando. ¿Como he hecho yo esto? Le peor es que me está saliendo natural. No siento que vaya forzado. La moto va cruzada todo el rato pero está controlado. Además no me estoy cansando. ¿Será la adrenalina? Y me lo estoy pasando como nunca. Debajo del casco llevo una sonrisa de oreja a oreja.
Seguimos adelante. Sergio tirando y yo a rebufo, disfrutando como un poseso. Curvas rápidas, curvas lentas, cruces, rectas, cambios de rasante... Pero el día tenía que torcerse. De repente entrando en una curva rápida de derechas la moto derrapa y derrapa y derrapa y no la controlo. Esto no es normal. Consigo salvar la caída pero Sergio me ha sacado unos metros. Llego a la siguiente curva, pensando en recuperar terreno pero se me va otra vez a lo bruto. Esto no es normal. Paro del todo. Me bajo de la moto y... ¡¡¡HE PINCHADO!!! Mi maldición ataca de nuevo. Esta vez es la rueda trasera. No tiene ni gota de aire. Me monto en la moto y tiro despacio en segunda. Imposible ir recto. Va derrapando todo el rato. Paciencia.
Dos curvas más adelante me encuentro parado Sergio: "Como ibas pegado a mi y de repente he dejado de oírte he pensado que te habías ostiado". Simpático mi amigo ;) Luego me ha confesado que estaba apretando para perderme y no lo conseguía.
"Click"
De ahí a casa nos hemos turnado en llevar mi moto pinchada. Ya que es muy incómodo y cansa un montón. Espero poder volver a subirme pronto a la KTM para confirmar si ese "click" ha sido flor de un día.
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miércoles, 15 de agosto de 2012
miércoles, 25 de julio de 2012
Dos KTMs rotas
[25-07-2012] Son las 9 de la mañana y ya estamos a más de 30 grados, pero estoy contento porque hoy vamos a salir con las motos de enduro. Todo está preparado. Ayer resucité la batería de la KTM con una carga lenta de 12 horas. También engrasé la cadena y revisé el nivel de aceite y de agua. Todo correcto. La jodia moto arrancó a la primera tras varios meses parada. Me di una vuelta corta para probar que todo estuviera correcto. Iba en pantalón corto y chanclas, con casco y guantes. Sólo pensaba calentar un poco la moto... pero la KTM no estaba de acuerdo. Esa moto es como una ninfómana: quiere caña a todas horas. Es imposible salir a dar una vuelta tranquilo. Salí de casa lento... giré en el primer cruce... segunda.... tercera... gaaaaaaaas... y la rueda delantera ya estaba en el aire. Yo no fui... la moto lo hizo sola. Siguiente cruce y rueda arriba otra vez. Con la sonrisilla ya en la cara me dirigí a uno de los pocos descampados que quedan libres y nada más pisar tierra.... gaaaaaaaas... atravesé el terreno con la rueda trasera pasando todo el rato dos palmos más a la izquierda que la delantera. Salí por el otro lado y fui a casa. ¡Como me gusta la KTM!
Pero eso fue ayer. Hoy vamos a salir de verdad por caminos. Mi colega Sergio (KTM 525 EXC) ha tengo problemas de cervicales y no ha podido coger la moto últimamente. Otros colegas han ido vendiendo sus motos de enduro por razones económicas o de salud. Y yo (KTM 450 EXC) no pienso salir sólo después de la última caída en que salí por orejas tras una mala maniobra en una zona de roca un día que fui a dar una vuelta por la montaña sólo. Recuerdo perfectamente pensar "Y si ahora me hago daño.... ¿Qué hago?", mientras aun estaba volando. Me hice daño, aunque por suerte sólo un esguince en el tobillo pude volver sentado en la moto. Pero no repetiré la experiencia.
Mi colega Sergio está un poco mejor de las cervicales y tiene tanto "mono" de moto como yo, así que da igual que haga demasiado calor: Hoy salimos en moto. Me visto de enduro: botas de cuero con refuerzos varios de plástico, metal y otros materiales; rodilleras; pantalones de enduro con refuerzos diversos; armadura completa que consta de espaldera, riñonera y protecciones rígidas en pecho, hombros y codos; guantes; casco y gafas de enduro. Voy a buscar a mi colega y lo encuentro, ya vestido de enduro, revolviendo el garaje buscando una garrafa de gasolina. No la encontró así que la primera parada sería la gasolinera.
Salimos de la urbanización por el camino de siempre, pero en lugar de girar a la izquierda, hacia la montaña, lo hacemos a la derecha, hacia la civilización. Tomamos diversos caminos de enlace entre urbanizaciones para ir hacia el pueblo, donde está la gasolinera más cercana. Los primeros caminos no vamos muy deprisa. Hay que volver a sentir la moto tras tantos meses parada. Cuando nos dirijamos a la montaña ya habrá tiempo de dar gas. Los caminos están muy secos y hay muchísimo polvo. Tenemos que ir muy juntos porque a la que te separas del compañero, ya no ves por donde pisas.
Me encuentro bien encima de la moto. He perdido 15 kilos desde la última salida a base de dieta, pero no estoy en forma. No quiero forzar al principio para no quedarme sin fuerzas. Me siento a gusto, confiado. La moto pasa por donde le digo. El más leve toque de manillar hace que la rueda delantera se levante. Un golpe con la rodilla provoca una derrapada de atrás. Todo está controlado. Pero de repente... pierdo la confianza. Me voy largo en una curva, pero hay margen y recupero la moto. ¿Que ha pasado? Sigo adelante y a la siguiente curva vuelvo a derrapar de delante. La moto ya no hace lo que quiero. En recta rebota todo el manillar. En curva no la controlo. Ya se que ocurre: ¡He pinchado! Mierda, mierda y más mierda.
Llegamos a la gasolinera y efectivamente la rueda no tiene ni gota de aire. La hincho y se oye como se escapa el aire. No retiene nada. Mierda, mierda, mierda. Compro un sprai repara-pinchazos y sale defectuoso. Me dan otro gratis y ese funciona pero no arregla el pinchazo. Mierda, mierda. Se acabó la salida. No hemos hacho ni 10 kilómetros.
Sergio me dice que él aprovecha que está vestido de enduro y se va sólo a San Elías. Le recuerdo lo que me pasó la última vez y con buen criterio decide quedarse. Me acompaña a casa y se va... pero al rato vuelve. "He llegado a casa y tenía la bota llena de aceite" me dice. Está perdiendo aceite a chorro por la junta del lado derecho del motor, encima de la palanca de arranque. Mierda doble... o triple.
Todos los tornillos de esa parte del motor están flojos. Alguno muy flojo. Por culpa de las vibraciones, suponemos. Es la maldición de las KTM. Apretamos todos los tornillos y deja de perder aceite. Limpiamos todo bien con aceite nuevo y Serio prueba la moto. Todo parece correcto. Le aconsejo que baje la moto al mecánico pero dice que si no pierde más, noB la bajamos al servicio de neumáticos. Esperamos poder salir la semana que viene sin tantos problemas.
domingo, 24 de abril de 2011
¡El barro mola!
Salida con la KTM. Otros 100 km por el campo. Todo pistas y caminos. Que contento estoy: dos semanas seguidas saliendo con la moto. Hoy me he encontrado mucho mejor encima de la moto... y he ido mucho más rápido. También me he cansado mucho más... y me he divertido de lo lindo. Ha estado lloviendo toda la noche. Cuando me he despertado no llovía pero estaba todo empapado y debajo de los árboles seguía lloviendo. He tenido que mirar el radar meteorológico de Meteocat para decidir si me volvía a la cama. Había una tormenta enorme pero ya había pasado. Al final ha hecho un día perfecto. Fresco, pero no frío. Sol a ratos. Algunas nubes bajas en la montaña.
Cargando la batería.
Ayer puse a cargar la batería de la moto. Al principio no cargaba nada pero al final ha resucitado. Estuvo cargando 24 horas. La he montado esta misma mañana antes de salir y ha funcionado perfecta. Volvía a tener el botón mágico. La verdad es que no es demasiado problemático arrancar la moto con la palanca, pero el botón es mucho más práctico.
Antes de salir. Moto limpia y suelo mojado.
Como decía estuvo lloviendo toda la noche con lo que los caminos estaban empapados... lo cual es ideal para salir en moto por el campo. Justo al revés que para salir por carretera. Si los caminos están mojados no hay nada de polvo y además agarra mucho más... pero mucho mucho más. Así da mucha más confianza. ¡El barro mola!
Vuelta a casa. Moto llena de barro.
La ruta: Sant Pere de Vilamajor - Refugios del Montseny - Camino de Sant Elías - El Polell - Piscinas del Montseny - Pla de la Calma - Collformic (almuerzo) - El Brull (por carretera) - Aiguafreda - La Garriga (por autovía) - Cánoves - Vuelta a casa. Todo caminos y pistas excepto un tramo de carretera entre Collformic y El Brull y un tramo de autovía entre Aiguagreda y La Garriga. Marcos quería hacer ese tramo por caminos pero nos hemos perdido y yo estaba ya reventado, así que le he hecho volver para ir por autovía.
Cargando la batería.Ayer puse a cargar la batería de la moto. Al principio no cargaba nada pero al final ha resucitado. Estuvo cargando 24 horas. La he montado esta misma mañana antes de salir y ha funcionado perfecta. Volvía a tener el botón mágico. La verdad es que no es demasiado problemático arrancar la moto con la palanca, pero el botón es mucho más práctico.
Antes de salir. Moto limpia y suelo mojado.Como decía estuvo lloviendo toda la noche con lo que los caminos estaban empapados... lo cual es ideal para salir en moto por el campo. Justo al revés que para salir por carretera. Si los caminos están mojados no hay nada de polvo y además agarra mucho más... pero mucho mucho más. Así da mucha más confianza. ¡El barro mola!
Vuelta a casa. Moto llena de barro.La ruta: Sant Pere de Vilamajor - Refugios del Montseny - Camino de Sant Elías - El Polell - Piscinas del Montseny - Pla de la Calma - Collformic (almuerzo) - El Brull (por carretera) - Aiguafreda - La Garriga (por autovía) - Cánoves - Vuelta a casa. Todo caminos y pistas excepto un tramo de carretera entre Collformic y El Brull y un tramo de autovía entre Aiguagreda y La Garriga. Marcos quería hacer ese tramo por caminos pero nos hemos perdido y yo estaba ya reventado, así que le he hecho volver para ir por autovía.
domingo, 17 de abril de 2011
En marcha de nuevo
Entre unas cosas y otras llevaba más de un año sin salir con la KTM... si no tenemos en cuenta que en enero, dando una vueltecita por la montaña me caí y me hice un esguince de caballo en un tobillo. Recuperado el tobillo y puesta a punto la moto (más o menos) hoy he hecho una salida con Marcos, que también llevaba casi un año sin coger la moto. Las dos KTM 450 estaban sin batería, por lo que hemos tenido que arracarlas "a patada", pero a parte de eso todo ha ido muy bien.
En total hemos hecho unos 80 km por caminos y pistas (y algo de carretera para enlazar caminos). Ninguno de los dos teníamos ganas de otra cosa. Personalmente me he encontrado muy mal encima de la moto: demasiado tiempo de sin cogerla y bastante miedo a una caída. Además me ha dolido el tobillo. Ya nunca me duele, pero sobre la moto lo fuerzo demasiado. Pensaba que ya lo tenía totalmente recuperado, pero no. Marcos iba delante todo el rato. Yo no podía seguirle ni de coña. Supongo que en futuras salidas todo irá mejor.
Por cierto: se ha arreglado el cuentakilómetros... aunque se ha reseteado y ha perdido toda la información. Ya no se sabe cuantos kilómetros tenía la moto ni las horas de uso ni nada.
Mi KTM 450 EXC en el Montseny
Yo
Marcos
¿Que una salida en moto sin almuerzo?
Nada más volver un lavado rápido y como nueva
En total hemos hecho unos 80 km por caminos y pistas (y algo de carretera para enlazar caminos). Ninguno de los dos teníamos ganas de otra cosa. Personalmente me he encontrado muy mal encima de la moto: demasiado tiempo de sin cogerla y bastante miedo a una caída. Además me ha dolido el tobillo. Ya nunca me duele, pero sobre la moto lo fuerzo demasiado. Pensaba que ya lo tenía totalmente recuperado, pero no. Marcos iba delante todo el rato. Yo no podía seguirle ni de coña. Supongo que en futuras salidas todo irá mejor.
Por cierto: se ha arreglado el cuentakilómetros... aunque se ha reseteado y ha perdido toda la información. Ya no se sabe cuantos kilómetros tenía la moto ni las horas de uso ni nada.
Mi KTM 450 EXC en el Montseny
Yo
Marcos
¿Que una salida en moto sin almuerzo?
Nada más volver un lavado rápido y como nuevasábado, 16 de abril de 2011
Se ha roto el cuenta kilómetros de la KTM
La última vez que salí con la KTM me caí y me hice daño. Cuando me levanté la rueda estaba pinchada. Volví a casa cojo pude: cojo y pinchado. Un mal día lo tiene cualquiera. Por lo demás parecía que la moto no tenía más problemas pero me equivocaba.
Ha estado parada dos meses. Primero arreglé la rueda: tenía un corte vertical irregular de unos 6 o 7 cm de largo, muy raro. El mecánico comentó que nunca había visto uno así. Lástima no haberle hecho una foto. El tajo también lo tenía la cámara, así que la explicación más probable es que debí pillar una roca de punta y por eso me caí.
Hace un par de semanas monté la rueda nueva y me fui a dar una vuelta... pero el cuentakilómetros se puso a hacer el tonto. Marca como un error y no funciona nada. Apretar los botones es inútil. He grabado un vídeo.
Además hoy me he dado cuenta de que la bomba de freno delantera perdía líquido. He apretado la tuerca y parece que ya no pierde. ¡Veremos! Mañana salgo en moto. Espero que todo vaya bien. No tengo batería (la gastó toda el cuentakilómetros marcando error porque no se apaga nunca).
Ha estado parada dos meses. Primero arreglé la rueda: tenía un corte vertical irregular de unos 6 o 7 cm de largo, muy raro. El mecánico comentó que nunca había visto uno así. Lástima no haberle hecho una foto. El tajo también lo tenía la cámara, así que la explicación más probable es que debí pillar una roca de punta y por eso me caí.
Hace un par de semanas monté la rueda nueva y me fui a dar una vuelta... pero el cuentakilómetros se puso a hacer el tonto. Marca como un error y no funciona nada. Apretar los botones es inútil. He grabado un vídeo.
Además hoy me he dado cuenta de que la bomba de freno delantera perdía líquido. He apretado la tuerca y parece que ya no pierde. ¡Veremos! Mañana salgo en moto. Espero que todo vaya bien. No tengo batería (la gastó toda el cuentakilómetros marcando error porque no se apaga nunca).
domingo, 9 de enero de 2011
Nunca salgáis solos en moto por el campo
¡Es un buen consejo! Me lo tendría que aplicar a mi mismo. Hacía meses y meses que no tocaba la moto de enduro más que para unas vueltas a la manzana. Los motivos son múltiples pero nunca ha sido por falta de ganas. Hoy me he levantado y hacía un día perfecto. Sol. 13 grados. Ni un nube en el cielo. He decidido que hoy sí... no me gusta salir solo pero mi compañero de fatigas no estaba disponible y me he dicho ¡Que diablos!
¡Mala idea!
Ayer había puesto la batería de la KTM a cargar pues estaba totalmente agotada de no cogerla. He montado la batería y ha arrancado a la primera. Es una caña de moto. Me he puesto el equipo completo con todas las protecciones (por suerte). No pensaba apretar sino ir tranquilo pero por el campo nunca se sabe.

La cosa empezó muy bien. Primeros caminos. Tranquilo. Unos derrapes por aquí, un saltito por allá... nada grave. Voy cogiendo confianza, pero sigo tranquilo... Sólo por caminos y algún sendero. Nada de fuera pista. Quiero evitar a toda costa una caída. Me sale algún Land Rover y me cruzo alguna otra moto pero no tengo problemas.... hasta que en uno de los caminos más solitarios, uno lleno de grietas y piedra suelta se me ha ido de delante al pillar mal una roca. El 99% de esas situaciones suelo salvarlas sin problemas... todo queda en un sustillo o a veces ni eso... pero esta vez no era el día...
Me he caído casi en parado. Prácticamente ni he golpeado el suelo. Lo malo ha sido que el tobillo se me ha quedado enganchado y al tirar con todo el cuerpo se me ha doblado mucho. Me he dado cuenta enseguida de que me había hecho daño. Me he puesto de pie enseguida y he visto que podía apoyar el pie... con mucho dolor pero podía andar. No había huesos rotos. En ese momento me he dado cuenta de que estaba sólo. Totalmente sólo en medio de ninguna parte. Como era un camino tarde o temprano habría acabado pasando alguien... pero hacía rato que no veía ni un alma. Por mi cabeza han pasado tantas cosas en ese momento...
En esas situaciones lo principal es no ponerse nervioso. Llevaba móvil por supuesto pero ¿Habría cobertura? ¿Como indicar donde estás? No me he parado a averiguarlo. Con bastante esfuerzo he levantado la moto, me he montado y le he dado al botón rojo. Ha arrancado a la primera. Bien por ella. He puesto en su sitio la maneta que se había quedado mirando a Roma y he arrancado. Enseguida me he dado cuenta de dos cosas: primero que no podía subir marchas. El pie no me respondía. Y segundo que la moto estaba pinchada de atrás. ¿Me habré caído por el pinchazo o se ha pinchado en la caída? Tampoco me he parado a pensarlo más. Lo principal era salir de ahí cuanto antes.
Me las he arreglado para poner tercera con el tacón y ya no he cambiado más de marcha. Encima de la moto aguantaba más o menos bien. Bastante dolor sobre todo al pasar grietas y piedras pero no me impedía conducir. El pinchazo era más problemático porque iba todo el rato de lado compensando con el cuerpo. Sabía que me iba a cargar la cubierta pero me daba igual.
Por fin he llegado a casa. Me he dado una ducha y me he ido al médico. Parte: Esguince de tobillo. Vendaje suave, reposo y una semana de baja. Poca cosa por suerte. De haber sido más grave no habría podido llegar a casa montado en la moto... y no había nadie para ayudarme.
¡Mala idea!
Ayer había puesto la batería de la KTM a cargar pues estaba totalmente agotada de no cogerla. He montado la batería y ha arrancado a la primera. Es una caña de moto. Me he puesto el equipo completo con todas las protecciones (por suerte). No pensaba apretar sino ir tranquilo pero por el campo nunca se sabe.

La cosa empezó muy bien. Primeros caminos. Tranquilo. Unos derrapes por aquí, un saltito por allá... nada grave. Voy cogiendo confianza, pero sigo tranquilo... Sólo por caminos y algún sendero. Nada de fuera pista. Quiero evitar a toda costa una caída. Me sale algún Land Rover y me cruzo alguna otra moto pero no tengo problemas.... hasta que en uno de los caminos más solitarios, uno lleno de grietas y piedra suelta se me ha ido de delante al pillar mal una roca. El 99% de esas situaciones suelo salvarlas sin problemas... todo queda en un sustillo o a veces ni eso... pero esta vez no era el día...
Me he caído casi en parado. Prácticamente ni he golpeado el suelo. Lo malo ha sido que el tobillo se me ha quedado enganchado y al tirar con todo el cuerpo se me ha doblado mucho. Me he dado cuenta enseguida de que me había hecho daño. Me he puesto de pie enseguida y he visto que podía apoyar el pie... con mucho dolor pero podía andar. No había huesos rotos. En ese momento me he dado cuenta de que estaba sólo. Totalmente sólo en medio de ninguna parte. Como era un camino tarde o temprano habría acabado pasando alguien... pero hacía rato que no veía ni un alma. Por mi cabeza han pasado tantas cosas en ese momento...
En esas situaciones lo principal es no ponerse nervioso. Llevaba móvil por supuesto pero ¿Habría cobertura? ¿Como indicar donde estás? No me he parado a averiguarlo. Con bastante esfuerzo he levantado la moto, me he montado y le he dado al botón rojo. Ha arrancado a la primera. Bien por ella. He puesto en su sitio la maneta que se había quedado mirando a Roma y he arrancado. Enseguida me he dado cuenta de dos cosas: primero que no podía subir marchas. El pie no me respondía. Y segundo que la moto estaba pinchada de atrás. ¿Me habré caído por el pinchazo o se ha pinchado en la caída? Tampoco me he parado a pensarlo más. Lo principal era salir de ahí cuanto antes.
Me las he arreglado para poner tercera con el tacón y ya no he cambiado más de marcha. Encima de la moto aguantaba más o menos bien. Bastante dolor sobre todo al pasar grietas y piedras pero no me impedía conducir. El pinchazo era más problemático porque iba todo el rato de lado compensando con el cuerpo. Sabía que me iba a cargar la cubierta pero me daba igual.
Por fin he llegado a casa. Me he dado una ducha y me he ido al médico. Parte: Esguince de tobillo. Vendaje suave, reposo y una semana de baja. Poca cosa por suerte. De haber sido más grave no habría podido llegar a casa montado en la moto... y no había nadie para ayudarme.
domingo, 28 de marzo de 2010
Coitus Interruptus
Coitus interruptus. (Loc. lat.; literalmente, 'coito interrumpido'). 1. m. Interrupción del coito antes de que culmine. 2. m. Método anticonceptivo. Vamos que es como cuando estás en plena faena, suena el teléfono (o llegan los padres de ella) y te quedas a medias, con cara de idiota y más caliente que un mono...
Pues algo así ha pasado en la salida de hoy con la KTM. Una rueda pinchada me ha hecho dar la vuelta cuando nada más habíamos hecho unos 10 km por tierra. ¡¡¡Que desastre!!! Poco pude probar pero lo poco ha sido muy positivo... hacía un día perfecto: bastante fresco pero ni una nube en el cielo. Y lo poco que he podido rodar por tierra me he encontrado genial. Hoy podía haber sido un gran día...
El caso es que ayer cuando fui a buscar la moto, la rueda trasera estaba deshinchada, pero tras engrasar y tensar la cadena, hinché la rueda, probé la moto, que le costó bastante arrancar pues tenía la batería descargada, y parecía que todo estaba correcto. Esta mañana a las 8 bajé a mirarla lo primero y estaba totalmente hinchada, así que he decidido que sí que salía. Todo iba bien al principio. Los primeros caminos iba perfecta... pero de repente ha perdido todo el aire de golpe y no iba nada bien. Hemos parado en una gasolinera, me he comprado un spray repara-pinchazos y se lo he puesto... pero se ha salido todo, dejándolo perdido. Probamos de hincharla pero perdía el aire enseguida así que me he vuelto yo sólo por carretera y pinchado...
Pues algo así ha pasado en la salida de hoy con la KTM. Una rueda pinchada me ha hecho dar la vuelta cuando nada más habíamos hecho unos 10 km por tierra. ¡¡¡Que desastre!!! Poco pude probar pero lo poco ha sido muy positivo... hacía un día perfecto: bastante fresco pero ni una nube en el cielo. Y lo poco que he podido rodar por tierra me he encontrado genial. Hoy podía haber sido un gran día...
El caso es que ayer cuando fui a buscar la moto, la rueda trasera estaba deshinchada, pero tras engrasar y tensar la cadena, hinché la rueda, probé la moto, que le costó bastante arrancar pues tenía la batería descargada, y parecía que todo estaba correcto. Esta mañana a las 8 bajé a mirarla lo primero y estaba totalmente hinchada, así que he decidido que sí que salía. Todo iba bien al principio. Los primeros caminos iba perfecta... pero de repente ha perdido todo el aire de golpe y no iba nada bien. Hemos parado en una gasolinera, me he comprado un spray repara-pinchazos y se lo he puesto... pero se ha salido todo, dejándolo perdido. Probamos de hincharla pero perdía el aire enseguida así que me he vuelto yo sólo por carretera y pinchado...
lunes, 18 de enero de 2010
Conduciendo sobre nieve
[17/01/2010] Nunca antes había conducido en moto sobre nieve. En coche sí, tanto con cadenas como sin ellas... e incluso con una sola cadena tras romper la otra por el camino... pero si en coche es difícil, en moto es casi imposible... y eso que íbamos con las KTM de enduro... con ruedas de cross..

Pero empecemos por el principio: Después de más de tres meses sin coger la KTM este fin de semana me he podido dar el gustazo. La semana pasada nevó en el Montseny y aun se veían jirones de nieve, sobre todo en el Turó de l'Home ... aunque no nos esperábamos que hubiera tanta. Fuimos hacia allí por caminos con la esperanza de pisar nieve... y la encontramos.
A la ida todo por caminos hasta l'Avet Blau, un bar restaurante situado en Sante Fe del Montseny, donde almorzamos como es debido (ya me entendéis), vimos algo de nieve pero los caminos estaban despejados. Eso sí hacía aun frío que pelaba...

Para la vuelta decidimos tomar un camino que parte de la carretera de la antigua base militar que había en el Turó de l'Home... pero al llegar vimos una cadena atravesando la carretera y un cartel que indicaba "Carretera cerrada por nieve". Varios todo-terrenos intentaban aparcar en la zona para seguir andando. Miradas de complicidad. Alguien comenta: "No podéis pasar, está cortada". Más miradas. En eso bajan dos ciclistas y les preguntamos como está la carretera: "Hay bastante nieve pero con la moto podréis pasar". No hacen falta más miradas... Pasamos la cadena uno por la derecha y otro por la izquierda mientras oigo al de antes gritar: "¡¡¡A la gente le dices que la carretera está cortada y se la pela!!!". Pues va a ser que sí... :-)

Al final no había tanta nieve... aunque había alguna zona que sí que estaba totalmente cubierta. La conducción, despacio y con mucho cuidado. Los pies en el suelo. Los frenos ni tocarlos. Traccionar sí que traccionaba, pero el manillar ni un milímetro se podía mover... te ibas recto enseguida. En fin mucho más difícil de lo que me esperaba. En dos ocasiones llegué a bajarme de la moto por precaución. ¡¡Ha molado!! :-)

Pero empecemos por el principio: Después de más de tres meses sin coger la KTM este fin de semana me he podido dar el gustazo. La semana pasada nevó en el Montseny y aun se veían jirones de nieve, sobre todo en el Turó de l'Home ... aunque no nos esperábamos que hubiera tanta. Fuimos hacia allí por caminos con la esperanza de pisar nieve... y la encontramos.
A la ida todo por caminos hasta l'Avet Blau, un bar restaurante situado en Sante Fe del Montseny, donde almorzamos como es debido (ya me entendéis), vimos algo de nieve pero los caminos estaban despejados. Eso sí hacía aun frío que pelaba...

Para la vuelta decidimos tomar un camino que parte de la carretera de la antigua base militar que había en el Turó de l'Home... pero al llegar vimos una cadena atravesando la carretera y un cartel que indicaba "Carretera cerrada por nieve". Varios todo-terrenos intentaban aparcar en la zona para seguir andando. Miradas de complicidad. Alguien comenta: "No podéis pasar, está cortada". Más miradas. En eso bajan dos ciclistas y les preguntamos como está la carretera: "Hay bastante nieve pero con la moto podréis pasar". No hacen falta más miradas... Pasamos la cadena uno por la derecha y otro por la izquierda mientras oigo al de antes gritar: "¡¡¡A la gente le dices que la carretera está cortada y se la pela!!!". Pues va a ser que sí... :-)

Al final no había tanta nieve... aunque había alguna zona que sí que estaba totalmente cubierta. La conducción, despacio y con mucho cuidado. Los pies en el suelo. Los frenos ni tocarlos. Traccionar sí que traccionaba, pero el manillar ni un milímetro se podía mover... te ibas recto enseguida. En fin mucho más difícil de lo que me esperaba. En dos ocasiones llegué a bajarme de la moto por precaución. ¡¡Ha molado!! :-)
domingo, 4 de octubre de 2009
De paseo con la KTM... por fin
[2/10/2009] Viernes, 20:00 h.
Dando una vuelta en bici me encuentro a mi amigo Sergio en el bar de la urbanización y me paro a tomar un quinto y charlar un rato.
-¿Salimos el domingo?
-No se... me gustaría ver las MotoGP.
-Pero esta semana empiezan tarde, nos da tiempo a dar una vuelta y almorzar.
-¿A que hora son?
-A las doce y media creo.
-Pues entonces sí... si quedamos prontito.
-Vale, te llamo mañana que no se si me arranca la moto.
-Buaaa y yo estaré sin batería.
-Venga nos llamamos mañana.
Sábado, 17:00 h.
El otro día comentaba lo que le costó arrancar a la KTM tras 4 meses parada. Eso fue a principios de septiembre... y ya ha pasado otro mes. ¡¡¡Buuufffff!!! No hacemos una salida por montaña en condiciones desde... desde el día que estrené las ruedas nuevas... y eso fue... ¡¡¡¡¡a principios de abril!!!!!
El caso es que durante el verano había revisado personalmente la moto, pero antes de cada salida suelo volver a comprobar el estado general: tensión y engrase de la cadena, nivel de aceite, agua del radiador, frenos, etc. Una vez revisado todo intento arrancarla. El primer intento es un fracaso. El motor de arranque gira pero no lo bastante para poner el motor en marcha. Así que con las enseñanzas del otro día bien aprendidas procedo a tumbar la moto hasta que sale gasolina por el carburador y a arrancarla empujando cuesta abajo. Arranco a la primera. Me doy un par de vueltas a la manzana a ver si carga algo la batería pero no consigo nada.
Sábado, 21:30 h.
Estando en casa, haciendo la cena, suena el móvil. Sergio.
-¿Que pasa tío?
-Ey, David, ¿Que tal? ¿Quedamos mañana a las 8 y media?
-Vale. ¿Has podido arrancar la moto?
-Si tío, he tenido que desmontar el grifo de la gasolina pero ya está arreglada.
-Pues mañana a las 8:30.
-Venga hasta mañana.
Domingo, 8:00 h.
Salto de la cama en cuanto suena el despertador. ¡Que ganas tengo! Un primer vistazo al tiempo me indica que el día va a ser perfecto para salir en moto. Hace fresco, 16º C. pero esta saliendo el sol. Ideal para ir a la montaña. Me preparo un café con leche y bajo al garaje a vestirme. Me lleva como un cuarto de hora ponerme y ajustarme todo el equipo... pero es que son un montón de piezas: botas, rodilleras, pantalones, armadura (lleva espaldera, hombreras, coderas, peto y dos fajas), camisa de cross, una braga tapando boca y nariz, casco, guantes y una riñonera que lleva herramientas de emergencia, los papeles de la moto, la cartera y el móvil, todos ellos protegidos en bolsas de plástico.
Domingo, 8:30 h.
Arranco la moto "a patada" a la primera, y puntual salgo para casa de Sergio, a 100 metros escasos. Está acabando de "vestirse". Cinco minutos más tarde ya encaramos el camino de salida de la urbanización. El primer tramo del camino, muy conocido por haber pasado por ahí cientos de veces, nos sirve de calentamiento para desentumecer los músculos y recordar sensaciones encima de la moto. Aun me parece increíble lo bien que traccionan y lo bien que frenan estas motos sobre tierra. Vamos tirando unos kilómetros en dirección primero a San Pedro de Vilamajor y luego hacia la urbanización de los Refugios del Montseny. Sergio siempre delante y yo más atrás pero sin perder el ritmo, que todo hay que decirlo, no es demasiado rápido todavía. Sergio para en Los Refugios y señalando a los brazos hace un expresivo gesto que quiere decir "estoy destrozado"... y sólo acabábamos de empezar. Yo estoy igual que él. Me duele todo. Demasiado tiempo sin subirnos a la moto uno y otro.
Sergio me dice que tire yo delante un rato. A estas alturas la batería ya se había cargado, así que arranco y tiro por el camino de la Ermita de San Elías. Como siempre que me pongo delante intento mantener un ritmo alto. No me gusta que nadie tenga que esperar por mi. Me lo estoy pasando genial. La moto se porta de maravilla. Los neumáticos nuevos no están dando problemas... pero tampoco me permiten relajarme porque se portan diferente dependiendo del tipo de terreno. Por ejemplo tienden a derrapar mucho sobre tierra dura pero en cambio agarran un montón sobre piedras. Pasamos recto el desvía a San Elías y seguimos hacia el Polell primero y las Piscinas del Montseny después. Dejo pasar a Sergio después de un rato y él sube el ritmo, pero yo no me despego. No vamos "a fondo" pero sí alegres. Me siguen doliendo los brazos pero es soportable. No me canso demasiado. Llegamos a las Piscinas del Montseny y paramos a descansar y comentar la jugada.
No es que llevemos mucho trecho pero los meses de inactividad se notan. Seguimos tirando hacia el Pla de la Calma. Se trata de una pista ancha apta para todo terreno, pero con bastante piedra que me trajo de cabeza las primeras veces que pasé por ahí. Es un camino muy "roto" y los demás me sacaban un mundo. Esta vez en cambio la hice sin problemas a bastante buen ritmo. Atrás quedaron los tiempos en que me daba miedo ir fuerte por las piedras. Estas motos se portan de maravilla en todo tipo de terreno. Basta con encarar la rueda delantera y decirle "por ahí"... y por ahí pasa. Da igual que haya baches, grietas, piedras... pero hay que creérselo y eso es lo difícil. Sergio iba delante todo el rato y yo a su "rebufo" pero a mitad de pista me colé en un par de frenadas y me sacó unos metros que luego no puede recuperar.
Una vez arriba, en el Pla de la Calma, hay una serie de pistas para coche. Bastante lisas, de tierra compactada con una película de arenilla suelta encima que es de lo peor. No agarra nada. Ahí protagonicé la colada del día... llegando a unos 70 km/h a una chicane izquierda-derecha en bajada fue tocar el freno y ponerse a derrapar las dos ruedas. No pasa nada, eso lo hacemos continuamente pero no hay nada de agarre y me voy largo... largo.. largo... hasta el margen del camino donde hay una especie de zanja con pedruscos de dos palmos... pero que ostia me voy a dar... ahí recupero bastante el control para encarar la rueda delantera... entro en la zanja... gaaaaaaaas... y la moto pasa por encima sin inmutarse y vuelvo al camino. En estas Sergio ya me ha sacado otra vez 40 metros de ventaja... así que más gas pero con cuidado mientras se bajan los "güevecillos" a su sitio...
Llegamos a Collformic y nos metemos un almuerzo no demasiado bestia porque sino luego no hay quien se vuelva a subir en la KTM. El tiempo ha sido genial, aunque ya empieza a hacer calor.
La vuelta la hacemos por el mismo camino en orden inverso. Nada más salir de Collformic nos encontramos tres chalados de carreras en mountain bike. Nos aparecen de frente, los tres en paralelo, picados, en una curva en subida (bajada para ellos). Sergio se tira al margen y yo detrás. Pasan rozando. No se como no se ha caído alguno. Luego los peligrosos somos los que vamos en moto. ¡¡¡Hay que joderse!!! Ahora tiro yo delante bastante rato. Me lo estoy pasando teta. Empiezo a derrapar a la salida de las curvas en bajada sólo por divertirme. La moto responde al más mínimo toque de gas. Siento que la controlo. Me siento bien. Llegamos a los caminos conocidos de San Elías y Sergio se pone delante y empieza a tirar de verdad. Ahora sí va rápido. Yo le sigo a rebufo e incluso consigo volver a acercarme cuando me saca unos metros. ¡Bieeen! Paramos en el desvío a San Elías. Estamos sudando, contentos. Ya no nos duele nada. Ahora tiro yo delante... hasta casa sin parar. En el último tramo se que Sergio va a intentar pasarme así que tiro todo lo que puedo. Oigo su motor petardear. Llega una pequeña recta con un charco enorme. Se pone casi en paralelo. Le saco media moto. Gas en tercera o cuarta, pequeño toque al manillar para que se levante la rueda delantera y paso el charco gas a fondo en semicaballito. Arrrrrrrrrr... Frenada. Curva de derechas cerrada... gaaaaaaaaaasss... dos curvas rápidas y ya se acabó... ¡Oleeeeé!
De ahí a lavar las motos con la Karcher, mientras nos reímos y comentamos los detalles de la salida. Y luego a ver el MotoGP...
Lunes, 16:00 h.
Acabo de escribir esta crónica. Aun me dura la sonrisa de oreja a oreja... pero me duelen hasta las pestañas. Me he levantado con unas agujetas del 15. Me duelen especialmente los antebrazos, los bíceps, los hombros, la parte superior de la espalda, los muslos y los gemelos... pero me duelen incluso músculos que no sabía que tenía...
Que ganas de que llegue la próxima...
Dando una vuelta en bici me encuentro a mi amigo Sergio en el bar de la urbanización y me paro a tomar un quinto y charlar un rato.
-¿Salimos el domingo?
-No se... me gustaría ver las MotoGP.
-Pero esta semana empiezan tarde, nos da tiempo a dar una vuelta y almorzar.
-¿A que hora son?
-A las doce y media creo.
-Pues entonces sí... si quedamos prontito.
-Vale, te llamo mañana que no se si me arranca la moto.
-Buaaa y yo estaré sin batería.
-Venga nos llamamos mañana.
Sábado, 17:00 h.
El otro día comentaba lo que le costó arrancar a la KTM tras 4 meses parada. Eso fue a principios de septiembre... y ya ha pasado otro mes. ¡¡¡Buuufffff!!! No hacemos una salida por montaña en condiciones desde... desde el día que estrené las ruedas nuevas... y eso fue... ¡¡¡¡¡a principios de abril!!!!!
El caso es que durante el verano había revisado personalmente la moto, pero antes de cada salida suelo volver a comprobar el estado general: tensión y engrase de la cadena, nivel de aceite, agua del radiador, frenos, etc. Una vez revisado todo intento arrancarla. El primer intento es un fracaso. El motor de arranque gira pero no lo bastante para poner el motor en marcha. Así que con las enseñanzas del otro día bien aprendidas procedo a tumbar la moto hasta que sale gasolina por el carburador y a arrancarla empujando cuesta abajo. Arranco a la primera. Me doy un par de vueltas a la manzana a ver si carga algo la batería pero no consigo nada.
Sábado, 21:30 h.
Estando en casa, haciendo la cena, suena el móvil. Sergio.
-¿Que pasa tío?
-Ey, David, ¿Que tal? ¿Quedamos mañana a las 8 y media?
-Vale. ¿Has podido arrancar la moto?
-Si tío, he tenido que desmontar el grifo de la gasolina pero ya está arreglada.
-Pues mañana a las 8:30.
-Venga hasta mañana.
Domingo, 8:00 h.
Salto de la cama en cuanto suena el despertador. ¡Que ganas tengo! Un primer vistazo al tiempo me indica que el día va a ser perfecto para salir en moto. Hace fresco, 16º C. pero esta saliendo el sol. Ideal para ir a la montaña. Me preparo un café con leche y bajo al garaje a vestirme. Me lleva como un cuarto de hora ponerme y ajustarme todo el equipo... pero es que son un montón de piezas: botas, rodilleras, pantalones, armadura (lleva espaldera, hombreras, coderas, peto y dos fajas), camisa de cross, una braga tapando boca y nariz, casco, guantes y una riñonera que lleva herramientas de emergencia, los papeles de la moto, la cartera y el móvil, todos ellos protegidos en bolsas de plástico.
Domingo, 8:30 h.
Arranco la moto "a patada" a la primera, y puntual salgo para casa de Sergio, a 100 metros escasos. Está acabando de "vestirse". Cinco minutos más tarde ya encaramos el camino de salida de la urbanización. El primer tramo del camino, muy conocido por haber pasado por ahí cientos de veces, nos sirve de calentamiento para desentumecer los músculos y recordar sensaciones encima de la moto. Aun me parece increíble lo bien que traccionan y lo bien que frenan estas motos sobre tierra. Vamos tirando unos kilómetros en dirección primero a San Pedro de Vilamajor y luego hacia la urbanización de los Refugios del Montseny. Sergio siempre delante y yo más atrás pero sin perder el ritmo, que todo hay que decirlo, no es demasiado rápido todavía. Sergio para en Los Refugios y señalando a los brazos hace un expresivo gesto que quiere decir "estoy destrozado"... y sólo acabábamos de empezar. Yo estoy igual que él. Me duele todo. Demasiado tiempo sin subirnos a la moto uno y otro.
Sergio me dice que tire yo delante un rato. A estas alturas la batería ya se había cargado, así que arranco y tiro por el camino de la Ermita de San Elías. Como siempre que me pongo delante intento mantener un ritmo alto. No me gusta que nadie tenga que esperar por mi. Me lo estoy pasando genial. La moto se porta de maravilla. Los neumáticos nuevos no están dando problemas... pero tampoco me permiten relajarme porque se portan diferente dependiendo del tipo de terreno. Por ejemplo tienden a derrapar mucho sobre tierra dura pero en cambio agarran un montón sobre piedras. Pasamos recto el desvía a San Elías y seguimos hacia el Polell primero y las Piscinas del Montseny después. Dejo pasar a Sergio después de un rato y él sube el ritmo, pero yo no me despego. No vamos "a fondo" pero sí alegres. Me siguen doliendo los brazos pero es soportable. No me canso demasiado. Llegamos a las Piscinas del Montseny y paramos a descansar y comentar la jugada.
No es que llevemos mucho trecho pero los meses de inactividad se notan. Seguimos tirando hacia el Pla de la Calma. Se trata de una pista ancha apta para todo terreno, pero con bastante piedra que me trajo de cabeza las primeras veces que pasé por ahí. Es un camino muy "roto" y los demás me sacaban un mundo. Esta vez en cambio la hice sin problemas a bastante buen ritmo. Atrás quedaron los tiempos en que me daba miedo ir fuerte por las piedras. Estas motos se portan de maravilla en todo tipo de terreno. Basta con encarar la rueda delantera y decirle "por ahí"... y por ahí pasa. Da igual que haya baches, grietas, piedras... pero hay que creérselo y eso es lo difícil. Sergio iba delante todo el rato y yo a su "rebufo" pero a mitad de pista me colé en un par de frenadas y me sacó unos metros que luego no puede recuperar.
Una vez arriba, en el Pla de la Calma, hay una serie de pistas para coche. Bastante lisas, de tierra compactada con una película de arenilla suelta encima que es de lo peor. No agarra nada. Ahí protagonicé la colada del día... llegando a unos 70 km/h a una chicane izquierda-derecha en bajada fue tocar el freno y ponerse a derrapar las dos ruedas. No pasa nada, eso lo hacemos continuamente pero no hay nada de agarre y me voy largo... largo.. largo... hasta el margen del camino donde hay una especie de zanja con pedruscos de dos palmos... pero que ostia me voy a dar... ahí recupero bastante el control para encarar la rueda delantera... entro en la zanja... gaaaaaaaas... y la moto pasa por encima sin inmutarse y vuelvo al camino. En estas Sergio ya me ha sacado otra vez 40 metros de ventaja... así que más gas pero con cuidado mientras se bajan los "güevecillos" a su sitio...
Llegamos a Collformic y nos metemos un almuerzo no demasiado bestia porque sino luego no hay quien se vuelva a subir en la KTM. El tiempo ha sido genial, aunque ya empieza a hacer calor.
La vuelta la hacemos por el mismo camino en orden inverso. Nada más salir de Collformic nos encontramos tres chalados de carreras en mountain bike. Nos aparecen de frente, los tres en paralelo, picados, en una curva en subida (bajada para ellos). Sergio se tira al margen y yo detrás. Pasan rozando. No se como no se ha caído alguno. Luego los peligrosos somos los que vamos en moto. ¡¡¡Hay que joderse!!! Ahora tiro yo delante bastante rato. Me lo estoy pasando teta. Empiezo a derrapar a la salida de las curvas en bajada sólo por divertirme. La moto responde al más mínimo toque de gas. Siento que la controlo. Me siento bien. Llegamos a los caminos conocidos de San Elías y Sergio se pone delante y empieza a tirar de verdad. Ahora sí va rápido. Yo le sigo a rebufo e incluso consigo volver a acercarme cuando me saca unos metros. ¡Bieeen! Paramos en el desvío a San Elías. Estamos sudando, contentos. Ya no nos duele nada. Ahora tiro yo delante... hasta casa sin parar. En el último tramo se que Sergio va a intentar pasarme así que tiro todo lo que puedo. Oigo su motor petardear. Llega una pequeña recta con un charco enorme. Se pone casi en paralelo. Le saco media moto. Gas en tercera o cuarta, pequeño toque al manillar para que se levante la rueda delantera y paso el charco gas a fondo en semicaballito. Arrrrrrrrrr... Frenada. Curva de derechas cerrada... gaaaaaaaaaasss... dos curvas rápidas y ya se acabó... ¡Oleeeeé!
De ahí a lavar las motos con la Karcher, mientras nos reímos y comentamos los detalles de la salida. Y luego a ver el MotoGP...
Lunes, 16:00 h.
Acabo de escribir esta crónica. Aun me dura la sonrisa de oreja a oreja... pero me duelen hasta las pestañas. Me he levantado con unas agujetas del 15. Me duelen especialmente los antebrazos, los bíceps, los hombros, la parte superior de la espalda, los muslos y los gemelos... pero me duelen incluso músculos que no sabía que tenía...
Que ganas de que llegue la próxima...
viernes, 18 de septiembre de 2009
Arrancando la KTM tras 4 meses parada
Llevaba la moto parada desde la última salida en que estrené las ruedas nuevas. Eso fue en abril. ¡Más de 4 meses sin tocarla! Los motivos son diversos: la KTM no es una moto para ir a comprar el pan o llevar a los niños al cole. Durante el día a día ni me planteo sacarla del garaje. Es demasiado salvaje, pide caña. No se puede llevar tranquilamente de paseo. Por otro lado en verano hace demasiado calor para vestirse de romano con el peto, las botas, etc. Por ello cada año hacemos menos salidas en verano... y este año ninguna...
Bueno el caso es que cierta tarde a finales de agosto decidí darme una vuelta no sólo con la KTM sino también con la Dominator que llevaba parada como un mes. La Domi arrancó a la primera. Me vestí de romano y me la llevé a dar una vuelta por caminos, cosa que hacía muchísimo tiempo que no ocurría. Sólo estuve unos 20 minutos, lo bastante para calentar bien la moto y constatar que pisando tierra con una verdadera trail, hay que tener un cuidado especial con la rueda delantera que carga bastante más peso que la trasera pero no agarra nada. Una vez se tiene eso en cuenta, cargando peso atrás y teniendo cuidado en las frenadas, se puede ir relativamente deprisa. Además es muy divertida de llevar.
Una vez guardada la Dominator le tocó el turno a la KTM... pero llevaba demasiado tiempo parada. Aun tenía batería pero no hubo forma de arrancarla. Tras el primer intento revisé todo: nivel de gasolina, grifo de gasolina, estarter, etc. Todo correcto. Pero no arrancaba. Seguí intentándolo hasta que se agotó la batería. Luego aun lo intenté con la palanca de arranque que todavía incorpora mi moto. ¡Nada! Entonces llamé a mi amigo Sergio, que tiene la KTM 525 EXC. Llegó y sin decir palabra tumbó la moto en el suelo hasta que apareció un charquito de gasolina en el suelo. "Es para cebar el carburador", dijo. Probó el motor de arranque... pero no quedaba bastante carga. Entonces sacó la moto a la calle, puso segunda, le empujamos, soltó el embrague... y la moto arrancó a la primera pistonada.
¡Si es que no hay nada como tener experiencia! Aproveché para darme una vueltecita con ella. Nada, un cuarto de hora, pero por caminos. Que diferente se lleva esta moto. No tiene nada que ver. No carga peso delante y agarra muchísimo más que la trail. Que fácil salen derrapes controlados, caballitos... sin pensarlo. Sólo gaaasssss y ya está la rueda apuntando al cielo. Ayyyysss. ¡¡¡A ver si pronto hacemos una salida de verdad que me estoy oxidando!!!
Bueno el caso es que cierta tarde a finales de agosto decidí darme una vuelta no sólo con la KTM sino también con la Dominator que llevaba parada como un mes. La Domi arrancó a la primera. Me vestí de romano y me la llevé a dar una vuelta por caminos, cosa que hacía muchísimo tiempo que no ocurría. Sólo estuve unos 20 minutos, lo bastante para calentar bien la moto y constatar que pisando tierra con una verdadera trail, hay que tener un cuidado especial con la rueda delantera que carga bastante más peso que la trasera pero no agarra nada. Una vez se tiene eso en cuenta, cargando peso atrás y teniendo cuidado en las frenadas, se puede ir relativamente deprisa. Además es muy divertida de llevar.
Una vez guardada la Dominator le tocó el turno a la KTM... pero llevaba demasiado tiempo parada. Aun tenía batería pero no hubo forma de arrancarla. Tras el primer intento revisé todo: nivel de gasolina, grifo de gasolina, estarter, etc. Todo correcto. Pero no arrancaba. Seguí intentándolo hasta que se agotó la batería. Luego aun lo intenté con la palanca de arranque que todavía incorpora mi moto. ¡Nada! Entonces llamé a mi amigo Sergio, que tiene la KTM 525 EXC. Llegó y sin decir palabra tumbó la moto en el suelo hasta que apareció un charquito de gasolina en el suelo. "Es para cebar el carburador", dijo. Probó el motor de arranque... pero no quedaba bastante carga. Entonces sacó la moto a la calle, puso segunda, le empujamos, soltó el embrague... y la moto arrancó a la primera pistonada.
¡Si es que no hay nada como tener experiencia! Aproveché para darme una vueltecita con ella. Nada, un cuarto de hora, pero por caminos. Que diferente se lleva esta moto. No tiene nada que ver. No carga peso delante y agarra muchísimo más que la trail. Que fácil salen derrapes controlados, caballitos... sin pensarlo. Sólo gaaasssss y ya está la rueda apuntando al cielo. Ayyyysss. ¡¡¡A ver si pronto hacemos una salida de verdad que me estoy oxidando!!!
martes, 7 de abril de 2009
Estrenando las ruedas nuevas
Este finde he podido estrenar las ruedas nuevas recién montadas y la verdad es que no me han convencido mucho. No se si es porque yo estaba espeso (todo es posible), si es que las ruedas nuevas se comportan totalmente diferente respecto a las antiguas o si es que yo estaba tan acostumbrado a las ruedas antiguas que con las nuevas me siento raro... pero que sí es lo cierto es que me he estado peleando con la moto casi toda la salida, unos 100 km. por el Parque Natural del Corredor-Montnegre.
No es que falte agarre. Ni tracción. Al revés. Las ruedas agarran bien en comparación con las antiguas que estaban bastante desgastadas (especialmente la delantera). Lo que pasa es que no me acostumbro a la forma de derrapar, que me parece demasiado brusca, sobre todo en las frenadas. Con las ruedas antiguas ya me había habituado a que al cortar gas a la entrada de una curva la rueda trasera derrapaba un poco pero de forma muy controlada, lo que me ayudaba a encarar la moto a la salida de la curva. Y al acelerar inclinado siempre esperaba un derrape de la rueda delantera, totalmente controlable a base de gaaaaasss. Ahora la moto se comporta de otra forma totalmente distinta. Apenas derrapa a la entrada de la curva... pero cuando lo hace se va de golpe más de metro y medio y en vez de ayudarme a entrar de la curva me descoloca totalmente y me hace perder mucho tiempo. Y con la delantera lo mismo: agarra un huevo pero cuando se va... bufff... todo el día de susto en susto... y eso que iba super lento... y mis compañeros me tenían que esperar todo el rato. De todas formas, supongo que me acabaré acostumbrando... ¡como siempre!
Por lo demás la salida ha sido genial. Hemos ido a la cruz de Canet de Mar, en la que ya estuvimos hace tiempo, llamada Cruz de Pedracastell. Salimos Sergio a las 9 de la mañana y yo a buscar a Marcos a su casa (todo KTMs). Primer contacto con la tierra positivo, por caminos conocidos, pero sin forzar. Parece que los nuevos neumáticos van bien aunque no van igual que los otros. Por cierto que la moto es como 1 cm más alta y eso se nota un montón.
Para desayunar hemos parado en un pequeño restaurante en Sant Iscle de Vallalta. Todo un descubrimiento. Buena comida y buen trato. Can Mingu se llama (o algo similar). Volveremos seguro.
No es que falte agarre. Ni tracción. Al revés. Las ruedas agarran bien en comparación con las antiguas que estaban bastante desgastadas (especialmente la delantera). Lo que pasa es que no me acostumbro a la forma de derrapar, que me parece demasiado brusca, sobre todo en las frenadas. Con las ruedas antiguas ya me había habituado a que al cortar gas a la entrada de una curva la rueda trasera derrapaba un poco pero de forma muy controlada, lo que me ayudaba a encarar la moto a la salida de la curva. Y al acelerar inclinado siempre esperaba un derrape de la rueda delantera, totalmente controlable a base de gaaaaasss. Ahora la moto se comporta de otra forma totalmente distinta. Apenas derrapa a la entrada de la curva... pero cuando lo hace se va de golpe más de metro y medio y en vez de ayudarme a entrar de la curva me descoloca totalmente y me hace perder mucho tiempo. Y con la delantera lo mismo: agarra un huevo pero cuando se va... bufff... todo el día de susto en susto... y eso que iba super lento... y mis compañeros me tenían que esperar todo el rato. De todas formas, supongo que me acabaré acostumbrando... ¡como siempre!
Por lo demás la salida ha sido genial. Hemos ido a la cruz de Canet de Mar, en la que ya estuvimos hace tiempo, llamada Cruz de Pedracastell. Salimos Sergio a las 9 de la mañana y yo a buscar a Marcos a su casa (todo KTMs). Primer contacto con la tierra positivo, por caminos conocidos, pero sin forzar. Parece que los nuevos neumáticos van bien aunque no van igual que los otros. Por cierto que la moto es como 1 cm más alta y eso se nota un montón.
Para desayunar hemos parado en un pequeño restaurante en Sant Iscle de Vallalta. Todo un descubrimiento. Buena comida y buen trato. Can Mingu se llama (o algo similar). Volveremos seguro.
lunes, 6 de abril de 2009
Cambiando las ruedas de la KTM
Como comentaba el otro día he comprado ruedas nuevas para la KTM: una pareja de Dunlop D756, comprados de oferta en Internet a un precio muy interesante. El precio total ha sido 105€ los neumáticos + 18€ de montaje (9€ cada neumático). 123€ precio final: ¡Un precio fantástico!
Hay muchas tiendas para comprar tanto neumáticos de moto como de coche por Internet. Las que yo conozco son:
Mi amigo Sergio me ayudó a desmontar las ruedas para llevarlas a cambiar. Primero subimos la moto en un caballete que tengo, fabricado con restos viejos de un palé. Desmontar las ruedas de esta moto es muy fácil, aunque la primera vez mejor si te enseña alguien. Para la delantera hay que desenroscar la tueca del eje, que es como un tapón y luego las 4 tuercas que realmente sujetan el eje (dos en cada barra). A partir de ahí el eje sale sólo. Es bastante curioso pues es hueco y pesa poquísimo.
Desmontar la rueda trasera también es bastante fácil. Se afloja la tuerca y el eje sale sólo. Hay que apartar la cadena y luego la pinza de freno que bascula sobre una rampa. Y para montarlo se hace a la inversa. Muy sencillo todo.
Hay muchas tiendas para comprar tanto neumáticos de moto como de coche por Internet. Las que yo conozco son:
- Neumaticosdemoto.es: Neumáticos de moto. Especialista en ruedas de asfalto. Muchas marcas y modelos. Tienen acuerdos con talleres de montaje en las principales ciudades.
- Rodamoto: Neumáticos para todo tipo de motos: carretera, circuito, cross, enduro, etc. Servicio rápido. Buenas ofertas.
- Neumaticos-online.es: Igual que Neumaticosdemoto.es, pero para coche. Son del mismo grupo.
- Pneus Online: Especialista en neumáticos de coche, aunque también tienen de moto. No los he probado propone pero oferta completa de servicio de entrega y montaje en sus centros colaboradores. Son franceses.
- Popgom: Tampoco los he probado. Ha establecido convenios de colaboración con centros de montaje presentes por todo el territorio español. Página web fácil de usar. Sólo neumáticos de coche.
Mi amigo Sergio me ayudó a desmontar las ruedas para llevarlas a cambiar. Primero subimos la moto en un caballete que tengo, fabricado con restos viejos de un palé. Desmontar las ruedas de esta moto es muy fácil, aunque la primera vez mejor si te enseña alguien. Para la delantera hay que desenroscar la tueca del eje, que es como un tapón y luego las 4 tuercas que realmente sujetan el eje (dos en cada barra). A partir de ahí el eje sale sólo. Es bastante curioso pues es hueco y pesa poquísimo.
Desmontar la rueda trasera también es bastante fácil. Se afloja la tuerca y el eje sale sólo. Hay que apartar la cadena y luego la pinza de freno que bascula sobre una rampa. Y para montarlo se hace a la inversa. Muy sencillo todo.
lunes, 2 de marzo de 2009
Reencuentro tras más de tres meses
¡Tres meses y medio sin tocar la KTM! Que si mal tiempo. Que si compromisos sociales ineludibles. Que si las navidades. Que si otra vez mal tiempo ¡Que desastre! Suerte que ya me he quitado gusanillo... y es que este domingo por fin hemos salido con las motos de Enduro...
Sábado por la tarde. Saco la moto, que arranca casi a la primera tras meses parada. La caliento y me doy dos vueltas a la manzana para probarla. Luego le engraso la cadena, le reviso el aceite y el filtro del aíre, le lleno el depósito, ... y ya está lista. En eso mi amigo Sergio me trae las ruedas que le encargué. Las ha sacado a muy buen precio en Rodamoto. Un día de estos escribiré un post sobre compra de ruedas en Internet. Son una pareja de Dunlop D756 de endurocross en medidas 80/100-21 y 110/100-18 (delantero y trasero respectivamente). Ahora llevo unos Dunlop D755, que son un poco más blandos pero la oferta de los D756 era tan buena que había que aprovecharla... además me han hablado muy bien de ellos y el delantero lo tengo destrozado. Quedamos para el día siguiente a las 9. Ya no me da tiempo a llevar a cambiar los neumáticos. Lo dejo para la próxima semana, apuraré una semana más los D755...
Domingo 8:00 AM. Suena el despertador. Lo apago.
Domingo 8:05 AM. Vuelve a sonar el despertador. Grrrrrr... Lo apago. Me levanto intentando no hacer ruido para no despertar a nadie. Me preparo un café y desayuno tranquilamente. Hace buen día: luce el sol... pero por la noche ha llovido: está todo mojado. Buen día de Enduro. Bajo al garaje en pijama y me visto de romano: rodilleras, pantalones de cross, calcetines, botas de enduro, camiseta de algodón de manga larga, armadura integral (peto, espaldera, faja y protecciones en hombros y codos), camisa de cross, chaqueta de cordura... no... ¡¡¡chaqueta no!!! Hace bien día y buena temperatura (12º C.). Sino al mediodía pasaré mucho calor encima de la moto. ¡Menudo error!
Acabo de vestirme: guantes, braga térmica en el cuello, casco y gafas. Saco la moto y veo pasar a David y su Gas Gas 250 camino de casa de Sergio. Preparo la riñonera (documentación de la moto, herramientas, la cartera y el móvil). ¡¡¡Allá vamos!!! Llego a casa de Sergio que se está acabando de vestir. "¿Vas sin chaqueta?" me pregunta. "Parece que va a hacer bueno" le respondo. David si que la llevaba pero al final deciden ambos hacerme caso y salimos todos sin chaqueta.
Por fin salimos. Son las 9:05. Sergio (KTM EXC 525) lleva ruedas nuevas: las mismas Dunlop D756 que me ha comprado a mi. Me reencuentro con la tierra con algo de miedo... como siempre que paso más de un mes sin pisarla... pero todo funciona como es debido y me relajo enseguida. El terreno está en perfectas condiciones: las lluvias de la noche han dejado la capa superior blanda pero debajo hay tierra dura por lo que el agarre es perfecto. Se está empezando a nublar pero no hace frío. Vamos enlazando caminos, pistas y senderos. Segio siempre delante. Yo voy algo más lento que las últimas veces pero la moto va perfecta y poco a poco voy cogiendo el ritmo, aunque sin forzar. David, el menos experimentado, se retrasa un poco. A ratos Sergio tira y le pierdo de vista. Me lo estoy pasando de miedo pero si intento forzar me voy largo en las curvas y pierdo tiempo. La rueda delantera está realmente muy mal. La trasera en cambio aguanta bien. No tengo problemas de tracción. Puede que la mantenga aun un par de salidas. Seguimos cada uno a su ritmo.
De vez en cuando Sergio espera y nos reagrupamos. Más caminos, más pistas, veredas y senderos, con algún tramo de enlace esporádico por carretera. Cada vez está más nublado. El sol hace rato que no lo vemos. Nuestro destino final es Arbúcies, un pueblecito de montaña en la provincia de Gerona. Los brazos acusan pronto los meses de inactividad pero no se me agarrotan. Llevo un ritmo alegre que me permite disfrutar de la moto, pero siempre con un alto margen de seguridad, tratando de evitar en la medida de lo posible una caída. La temperatura está bajando en picado y en los tramos de carretera ya hace frío, en cambio por caminos no lo sentimos: será porque entre árboles estamos a resguardo del viento o porque nos movemos tanto encima de la moto que no sentimos el frío. ¡No lo se!
10:30 AM. Llegamos a Arbúcies [cat] y empieza a chispear. ¡Mal rollo! Lo primero vamos a una gasolinera. Mientras repostamos aparece un coche de los Mossos... pero no nos dicen nada. Llevamos matrícula pequeña (ilegal) y vamos sin intermitentes y sin espejos, lo normal en motos de enduro: No llevamos nada superfluo que se pueda romper en una caída. Aprovechamos para revisar las presiones de las ruedas tomando como referencia las de Sergio, que están recien cambiadas. Lleva 1,5 Kg. delante y 1,8 Kg. detrás que me parecen demasiado altas para montaña pero de todas formas pongo esas presiones en mis ruedas para ver que tal. Yo iba con medio Kg. en cada rueda. Muy poco. Ni tanto ni tan calvo. La única foto de la salida es de ese momento...

11:05 AM. ¡¡Ya llueve de verdad!! A partir de ese momento echamos de menos las chaquetas. Vamos a un bar a almorzar con la esperanza de que mientras tanto pare de llover. Comemos chuletas de cordero uno, lomo a la plancha otro, torrada de fuet otro y mongetas con butifarra para compartir. ¡¡¡Ligerito todo!!! Pasamos como una hora charlando y comiendo pero no para de llover. Tocará mojarse. ¡Con lo bien que se estaba en el bar! En fin... para volver decidimos tirar por el camino de peaje que hemos comentado otras veces, pero hoy la cadena estaba abierta y con la que estaba cayendo no hemos parado. Por el camino pasamos bastante frío (ahora sí). Las gafas se empañan y además se ha levantado niebla y no se ve nada más allá de 10 metros. Son las 12 del mediodía pero parecen las 5 de la tarde. Tiramos cada uno a su ritmo: Sergio delante, yo en medio y David el último. El terreno, perfecto a primera hora está ahora muy resbaladizo. Voy bastante lento y el camino se me hace eterno. Con el cambio de presiones la moto se ha vuelto mucho más ágil... pero en cambio he perdido agarre, sobre todo delante. De repente empiezo a ver nieve. Montones apilados a los lados del camino. No se ha derretido desde las nevadas de hace un mes. Estoy empapado y hace frío. Por fin llego al final del camino "de pago". Nos queda otro tanto hasta casa. Sergio me espera limpiando las gafas. Dice que se las ha tenido que quitar a medio camino porque no veía nada.
13:00. Llega David y continuamos. A partir de aquí seguimos más o menos juntos. Sigue lloviendo pero ya no hay niebla. Tiramos lo más directo posible sin perder tiempo. La última parte del camino ya no llueve, aunque nosotros estamos calados. Son caminos conocidos y me pongo delante. Tiro fuerte a ver que tal, por primera vez en todo el día. Sergio me sigue a rueda. David se queda. Voy derrapando de las dos ruedas en todas las curvas. ¡Que pasada! Compenso la falta de agarre delante con tracción. Es decir: ¡¡¡Gaaaaaaasssss!!! Me conozco esos caminos de memoria y no me llevo ningún susto. Voy de lado a lado, aprovechando todo el camino a lo ancho. Oigo la moto de Sergio pegada detrás mio. Sé que me quiere adelantar pero no le voy a dejar...
13:20. Llegamos a la urbanización. Paso por casa para avisar de que ya he llegado y vamos todos a casa de Sergio a lavar las motos. Vuelve a llover, pero ya da igual. Lo bueno de estas motos es que después de una salida, con una Karcher o similar las dejas como nuevas. Mientras tomamos una cervecita me comenta Sergio un derrape que he hecho al final, cuando iba delante, 25 o 30 metros con la moto totalmente cruzada. Ni lo recuerdo. A mi me ha salido de forma natural. Le digo que él los hace continuamente y me dice que tampoco se da cuenta... ¡¡¡¡¡pero es que estamos motos se lleva así!!!!!
14:10 Vuelvo a casa, guardo la moto, me quito el "disfraz", me doy una ducha y a comer... Con una sonrisa de oreja a oreja. A ver cuando lo puedo repetir...
Sábado por la tarde. Saco la moto, que arranca casi a la primera tras meses parada. La caliento y me doy dos vueltas a la manzana para probarla. Luego le engraso la cadena, le reviso el aceite y el filtro del aíre, le lleno el depósito, ... y ya está lista. En eso mi amigo Sergio me trae las ruedas que le encargué. Las ha sacado a muy buen precio en Rodamoto. Un día de estos escribiré un post sobre compra de ruedas en Internet. Son una pareja de Dunlop D756 de endurocross en medidas 80/100-21 y 110/100-18 (delantero y trasero respectivamente). Ahora llevo unos Dunlop D755, que son un poco más blandos pero la oferta de los D756 era tan buena que había que aprovecharla... además me han hablado muy bien de ellos y el delantero lo tengo destrozado. Quedamos para el día siguiente a las 9. Ya no me da tiempo a llevar a cambiar los neumáticos. Lo dejo para la próxima semana, apuraré una semana más los D755...
Domingo 8:00 AM. Suena el despertador. Lo apago.
Domingo 8:05 AM. Vuelve a sonar el despertador. Grrrrrr... Lo apago. Me levanto intentando no hacer ruido para no despertar a nadie. Me preparo un café y desayuno tranquilamente. Hace buen día: luce el sol... pero por la noche ha llovido: está todo mojado. Buen día de Enduro. Bajo al garaje en pijama y me visto de romano: rodilleras, pantalones de cross, calcetines, botas de enduro, camiseta de algodón de manga larga, armadura integral (peto, espaldera, faja y protecciones en hombros y codos), camisa de cross, chaqueta de cordura... no... ¡¡¡chaqueta no!!! Hace bien día y buena temperatura (12º C.). Sino al mediodía pasaré mucho calor encima de la moto. ¡Menudo error!
Acabo de vestirme: guantes, braga térmica en el cuello, casco y gafas. Saco la moto y veo pasar a David y su Gas Gas 250 camino de casa de Sergio. Preparo la riñonera (documentación de la moto, herramientas, la cartera y el móvil). ¡¡¡Allá vamos!!! Llego a casa de Sergio que se está acabando de vestir. "¿Vas sin chaqueta?" me pregunta. "Parece que va a hacer bueno" le respondo. David si que la llevaba pero al final deciden ambos hacerme caso y salimos todos sin chaqueta.
Por fin salimos. Son las 9:05. Sergio (KTM EXC 525) lleva ruedas nuevas: las mismas Dunlop D756 que me ha comprado a mi. Me reencuentro con la tierra con algo de miedo... como siempre que paso más de un mes sin pisarla... pero todo funciona como es debido y me relajo enseguida. El terreno está en perfectas condiciones: las lluvias de la noche han dejado la capa superior blanda pero debajo hay tierra dura por lo que el agarre es perfecto. Se está empezando a nublar pero no hace frío. Vamos enlazando caminos, pistas y senderos. Segio siempre delante. Yo voy algo más lento que las últimas veces pero la moto va perfecta y poco a poco voy cogiendo el ritmo, aunque sin forzar. David, el menos experimentado, se retrasa un poco. A ratos Sergio tira y le pierdo de vista. Me lo estoy pasando de miedo pero si intento forzar me voy largo en las curvas y pierdo tiempo. La rueda delantera está realmente muy mal. La trasera en cambio aguanta bien. No tengo problemas de tracción. Puede que la mantenga aun un par de salidas. Seguimos cada uno a su ritmo.
De vez en cuando Sergio espera y nos reagrupamos. Más caminos, más pistas, veredas y senderos, con algún tramo de enlace esporádico por carretera. Cada vez está más nublado. El sol hace rato que no lo vemos. Nuestro destino final es Arbúcies, un pueblecito de montaña en la provincia de Gerona. Los brazos acusan pronto los meses de inactividad pero no se me agarrotan. Llevo un ritmo alegre que me permite disfrutar de la moto, pero siempre con un alto margen de seguridad, tratando de evitar en la medida de lo posible una caída. La temperatura está bajando en picado y en los tramos de carretera ya hace frío, en cambio por caminos no lo sentimos: será porque entre árboles estamos a resguardo del viento o porque nos movemos tanto encima de la moto que no sentimos el frío. ¡No lo se!
10:30 AM. Llegamos a Arbúcies [cat] y empieza a chispear. ¡Mal rollo! Lo primero vamos a una gasolinera. Mientras repostamos aparece un coche de los Mossos... pero no nos dicen nada. Llevamos matrícula pequeña (ilegal) y vamos sin intermitentes y sin espejos, lo normal en motos de enduro: No llevamos nada superfluo que se pueda romper en una caída. Aprovechamos para revisar las presiones de las ruedas tomando como referencia las de Sergio, que están recien cambiadas. Lleva 1,5 Kg. delante y 1,8 Kg. detrás que me parecen demasiado altas para montaña pero de todas formas pongo esas presiones en mis ruedas para ver que tal. Yo iba con medio Kg. en cada rueda. Muy poco. Ni tanto ni tan calvo. La única foto de la salida es de ese momento...

11:05 AM. ¡¡Ya llueve de verdad!! A partir de ese momento echamos de menos las chaquetas. Vamos a un bar a almorzar con la esperanza de que mientras tanto pare de llover. Comemos chuletas de cordero uno, lomo a la plancha otro, torrada de fuet otro y mongetas con butifarra para compartir. ¡¡¡Ligerito todo!!! Pasamos como una hora charlando y comiendo pero no para de llover. Tocará mojarse. ¡Con lo bien que se estaba en el bar! En fin... para volver decidimos tirar por el camino de peaje que hemos comentado otras veces, pero hoy la cadena estaba abierta y con la que estaba cayendo no hemos parado. Por el camino pasamos bastante frío (ahora sí). Las gafas se empañan y además se ha levantado niebla y no se ve nada más allá de 10 metros. Son las 12 del mediodía pero parecen las 5 de la tarde. Tiramos cada uno a su ritmo: Sergio delante, yo en medio y David el último. El terreno, perfecto a primera hora está ahora muy resbaladizo. Voy bastante lento y el camino se me hace eterno. Con el cambio de presiones la moto se ha vuelto mucho más ágil... pero en cambio he perdido agarre, sobre todo delante. De repente empiezo a ver nieve. Montones apilados a los lados del camino. No se ha derretido desde las nevadas de hace un mes. Estoy empapado y hace frío. Por fin llego al final del camino "de pago". Nos queda otro tanto hasta casa. Sergio me espera limpiando las gafas. Dice que se las ha tenido que quitar a medio camino porque no veía nada.
13:00. Llega David y continuamos. A partir de aquí seguimos más o menos juntos. Sigue lloviendo pero ya no hay niebla. Tiramos lo más directo posible sin perder tiempo. La última parte del camino ya no llueve, aunque nosotros estamos calados. Son caminos conocidos y me pongo delante. Tiro fuerte a ver que tal, por primera vez en todo el día. Sergio me sigue a rueda. David se queda. Voy derrapando de las dos ruedas en todas las curvas. ¡Que pasada! Compenso la falta de agarre delante con tracción. Es decir: ¡¡¡Gaaaaaaasssss!!! Me conozco esos caminos de memoria y no me llevo ningún susto. Voy de lado a lado, aprovechando todo el camino a lo ancho. Oigo la moto de Sergio pegada detrás mio. Sé que me quiere adelantar pero no le voy a dejar...
13:20. Llegamos a la urbanización. Paso por casa para avisar de que ya he llegado y vamos todos a casa de Sergio a lavar las motos. Vuelve a llover, pero ya da igual. Lo bueno de estas motos es que después de una salida, con una Karcher o similar las dejas como nuevas. Mientras tomamos una cervecita me comenta Sergio un derrape que he hecho al final, cuando iba delante, 25 o 30 metros con la moto totalmente cruzada. Ni lo recuerdo. A mi me ha salido de forma natural. Le digo que él los hace continuamente y me dice que tampoco se da cuenta... ¡¡¡¡¡pero es que estamos motos se lleva así!!!!!
14:10 Vuelvo a casa, guardo la moto, me quito el "disfraz", me doy una ducha y a comer... Con una sonrisa de oreja a oreja. A ver cuando lo puedo repetir...
domingo, 18 de enero de 2009
¡En la nieve!
¡¡¡Mirad que foto me ha enviado mi colega Sergio!!! Han salido hoy domingo con las motos de Enduro por el Montseny y estaba todo nevado. Yo no he podido ir... Grrrrrrrr... y ahora me corroe la envidia. Ja ja ja ja ja.
La verdad es que tengo muchas ganas de probar la KTM 450 EXC por nieve pero no he tenido ocasión. Lleva todo el invierno haciendo frío y nevando pero entre el mal tiempo por un lado, las fiestas de Navidad por otro, con las mega-vacaciones de la pequeña que vuelven todo del revés, y la cantidad de trabajo que tenemos por último, no he encontrado un fin de semana libre para poder coger la moto.
A ver si la próxima...
La verdad es que tengo muchas ganas de probar la KTM 450 EXC por nieve pero no he tenido ocasión. Lleva todo el invierno haciendo frío y nevando pero entre el mal tiempo por un lado, las fiestas de Navidad por otro, con las mega-vacaciones de la pequeña que vuelven todo del revés, y la cantidad de trabajo que tenemos por último, no he encontrado un fin de semana libre para poder coger la moto.
A ver si la próxima...
lunes, 10 de noviembre de 2008
La trialera infernal
[09/11/2008] Estoy escribiendo la una de la mañana. No puedo dormir. Me duele todo el cuerpo... sobre todo la espalda y los hombros, aunque también los brazos. Y tengo un tirón en el muslo izquierdo... y es que hoy Sergio y yo hemos hecho la salida más heavy del año: Muchos kilómetros por todo tipo de terrenos. Pistas, caminos, senderos y una trialera...
Pero empecemos por el principio. Hemos quedado a las 9. Tenía la moto a punto, con la cadena engrasada y había ido a comprar gasolina. Mientras me vestía de romano he decidido que hoy no me iba a poner la chaqueta. Hacía frío, 13º, pero el día estaba despejado. Ni una nube en el cielo, subiría la temperatura. Y ya que estrenaba equipo, quería lucirlo...
Llega Sergio puntual y me dice si vamos para La Garriga. Le digo que vale y tiramos. Ir a la zona de La Garriga implica subir una trialera de roca. Ya la hice una vez de bajada y otra de subida y de bajada, pero hacía mucho tiempo. No me gustan las trialeras, pero ésta al menos ya sé como es.
Cruzamos un par de urbanizaciones hasta llegar a Cánoves y ahí pisamos tierra por primera vez. El camino de Cánoves a La Garriga es muy lioso. Hay literalmente decenas de cruces. Además cada vez vamos por un sitio diferente y yo siempre me pierdo. El último tramo del camino es fuera de pista, aprovechando lo que parece el cauce seco de un torrente y un bosque sin vegetación baja con muchos desniveles. Puedes pasar por innumerables caminos, esquivando los árboles por la derecha o por la izquierda y no hace falta seguir la trazada del de delante... ¡muy chulo!
Como decía arriba, hoy estrenada equipo: botas, pantalones y camiseta. Las botas son una pasada, pero tengo que darlas un poco porque son bastante duras y me costaba bastante cambiar de marcha. Estuve peleándome con el cambio y el freno trasero todo el día, pero es cuestión de acostumbrarse y quizás, subir un par de puntos la palanca de cambio para facilitar la operación.
Una cosa curiosa es la cantidad de grupos de gente caminando que nos hemos encontrado hoy. No me explico de donde salía tanta gente. Algunos grupos podían tener tranquilamente 30 o 40 personas, sino más y además había ciclistas, motoristas, quads, coches... podría decirse que hemos visto cientos de personas hoy en la montaña.
El caso es que llegamos a La Garriga, repostamos en una gasolinera y seguimos hacia el noroeste, todo por caminos y pistas. Es complicado saber realmente por donde pasamos. Yo iba todo el rato siguiendo a Sergio y él se iba orientando y aunque se equivocó un par de veces, al final encontró el camino correcto. Pasamos primero por la puerta del Santuario del Puiggraciós [cat] (ver mapa) y paramos a descansar en el Castell de Bertí (ver mapa), donde hicimos unas fotos...
A partir de ahí no tengo claro por donde pasamos... fuimos enlazando caminos y pistas hasta llegar a la trialera de la muerte que lleva al camino de Sant Quirze Safaja. Una trialera es básicamente cualquier paso complicado que se hace con las motos de campo. Puede tener subidas empinadas, pasos estrechos, piedras sueltas, rocas, raíces, escalones, agua... o todo lo anterior junto. Esta trialera en cuestión tiene varios tramos de piedras sueltas que son muy incómodos de pasar, unos cuantos escalones de roca que es lo más complicado y un par de pasos estrechos no muy difíciles. Por suerte no es muy larga, tiene zonas para descansar, no hace falta hacerla del tirón y tampoco tiene demasiada pendiente... pero para mi es un suplicio hacerla...
Reconozco que las trialeras no se me dan bien, pero hoy además es que estaba espeso. Podría decir que era culpa del equipo nuevo, que no me encontraba demasido bien o cualquier otra excusa, pero lo cierto es que lo pasé muy mal... y muy bien a la vez. Los escalones los pude subir más o menos bien, pero me atasqué en zonas más fáciles y Sergio tuvo que ayudarme en alguna. Puedo hacerlo mejor... la otra vez que la subí lo hice bastante mejor... pero hoy no. Por fin llegamos arriba. Yo destrozado, pero contento por haber conseguido llegar. Subiendo el primer escalón, el más complicado, me ha dio un tirón doble en el muslo izquierdo (en la entrepierna y en la rodilla a la vez) al tener que poner un pie para no caerme, que me estuvo molestando el resto de la salida...
Seguimos por pistas hasta Sant Quirze Safaja, que es un pueblecito medieval muy chulo, al pie de una laguna y paramos a desayunar en una fonda. Llegamos a las 12:15, después de unas tres horas de moto sin parar apenas. Repusimos fuerzas y nos dispusimos a volver. Nada más salir nos equivocamos de camino y nos perdimos, dando un rodeo de unos 10 o 15 km de camino a camino para llegar... otra vez a Sant Quirze Safaja. Tomamos esta vez el camino correcto, el mismo de la ida pero en sentido contrario y llegamos a la trialera, esta vez en bajada que teóricamente es más fácil... pero nooo, ¡que desastre! Nada más empezar, en una zona de rocas sueltas, antes de llegar a las partes complicadas, me he caído... bueno, más bien he dejado caer la moto, sin llegar yo a caerme. Ya dije que hoy estaba espeso. El resto de la trialera la he completado sin problemas.
A partir de ahí hemos seguido el camino inverso de vuelta a casa. Sin más problemas que la cantidad de kilómetros que quedaban. Llegamos a la urbanización bastante cansados cerca de las 2 de la tarde, tras haber recorrido aproximadamente 120 km. en 5 horas, todo por montaña.
Pero empecemos por el principio. Hemos quedado a las 9. Tenía la moto a punto, con la cadena engrasada y había ido a comprar gasolina. Mientras me vestía de romano he decidido que hoy no me iba a poner la chaqueta. Hacía frío, 13º, pero el día estaba despejado. Ni una nube en el cielo, subiría la temperatura. Y ya que estrenaba equipo, quería lucirlo...
Llega Sergio puntual y me dice si vamos para La Garriga. Le digo que vale y tiramos. Ir a la zona de La Garriga implica subir una trialera de roca. Ya la hice una vez de bajada y otra de subida y de bajada, pero hacía mucho tiempo. No me gustan las trialeras, pero ésta al menos ya sé como es.
Cruzamos un par de urbanizaciones hasta llegar a Cánoves y ahí pisamos tierra por primera vez. El camino de Cánoves a La Garriga es muy lioso. Hay literalmente decenas de cruces. Además cada vez vamos por un sitio diferente y yo siempre me pierdo. El último tramo del camino es fuera de pista, aprovechando lo que parece el cauce seco de un torrente y un bosque sin vegetación baja con muchos desniveles. Puedes pasar por innumerables caminos, esquivando los árboles por la derecha o por la izquierda y no hace falta seguir la trazada del de delante... ¡muy chulo!
Como decía arriba, hoy estrenada equipo: botas, pantalones y camiseta. Las botas son una pasada, pero tengo que darlas un poco porque son bastante duras y me costaba bastante cambiar de marcha. Estuve peleándome con el cambio y el freno trasero todo el día, pero es cuestión de acostumbrarse y quizás, subir un par de puntos la palanca de cambio para facilitar la operación.
Una cosa curiosa es la cantidad de grupos de gente caminando que nos hemos encontrado hoy. No me explico de donde salía tanta gente. Algunos grupos podían tener tranquilamente 30 o 40 personas, sino más y además había ciclistas, motoristas, quads, coches... podría decirse que hemos visto cientos de personas hoy en la montaña.
El caso es que llegamos a La Garriga, repostamos en una gasolinera y seguimos hacia el noroeste, todo por caminos y pistas. Es complicado saber realmente por donde pasamos. Yo iba todo el rato siguiendo a Sergio y él se iba orientando y aunque se equivocó un par de veces, al final encontró el camino correcto. Pasamos primero por la puerta del Santuario del Puiggraciós [cat] (ver mapa) y paramos a descansar en el Castell de Bertí (ver mapa), donde hicimos unas fotos...
A partir de ahí no tengo claro por donde pasamos... fuimos enlazando caminos y pistas hasta llegar a la trialera de la muerte que lleva al camino de Sant Quirze Safaja. Una trialera es básicamente cualquier paso complicado que se hace con las motos de campo. Puede tener subidas empinadas, pasos estrechos, piedras sueltas, rocas, raíces, escalones, agua... o todo lo anterior junto. Esta trialera en cuestión tiene varios tramos de piedras sueltas que son muy incómodos de pasar, unos cuantos escalones de roca que es lo más complicado y un par de pasos estrechos no muy difíciles. Por suerte no es muy larga, tiene zonas para descansar, no hace falta hacerla del tirón y tampoco tiene demasiada pendiente... pero para mi es un suplicio hacerla...
Reconozco que las trialeras no se me dan bien, pero hoy además es que estaba espeso. Podría decir que era culpa del equipo nuevo, que no me encontraba demasido bien o cualquier otra excusa, pero lo cierto es que lo pasé muy mal... y muy bien a la vez. Los escalones los pude subir más o menos bien, pero me atasqué en zonas más fáciles y Sergio tuvo que ayudarme en alguna. Puedo hacerlo mejor... la otra vez que la subí lo hice bastante mejor... pero hoy no. Por fin llegamos arriba. Yo destrozado, pero contento por haber conseguido llegar. Subiendo el primer escalón, el más complicado, me ha dio un tirón doble en el muslo izquierdo (en la entrepierna y en la rodilla a la vez) al tener que poner un pie para no caerme, que me estuvo molestando el resto de la salida...
Seguimos por pistas hasta Sant Quirze Safaja, que es un pueblecito medieval muy chulo, al pie de una laguna y paramos a desayunar en una fonda. Llegamos a las 12:15, después de unas tres horas de moto sin parar apenas. Repusimos fuerzas y nos dispusimos a volver. Nada más salir nos equivocamos de camino y nos perdimos, dando un rodeo de unos 10 o 15 km de camino a camino para llegar... otra vez a Sant Quirze Safaja. Tomamos esta vez el camino correcto, el mismo de la ida pero en sentido contrario y llegamos a la trialera, esta vez en bajada que teóricamente es más fácil... pero nooo, ¡que desastre! Nada más empezar, en una zona de rocas sueltas, antes de llegar a las partes complicadas, me he caído... bueno, más bien he dejado caer la moto, sin llegar yo a caerme. Ya dije que hoy estaba espeso. El resto de la trialera la he completado sin problemas.
A partir de ahí hemos seguido el camino inverso de vuelta a casa. Sin más problemas que la cantidad de kilómetros que quedaban. Llegamos a la urbanización bastante cansados cerca de las 2 de la tarde, tras haber recorrido aproximadamente 120 km. en 5 horas, todo por montaña.
domingo, 19 de octubre de 2008
Una piedra en el camino
[18/10/2008] Sábado por la noche. Lleva todo el día lloviendo y no hemos podido salir de casa. Me llama Sergio: "¿Salimos mañana en moto?". "¿Y si llueve?", le respondo. "Ya veremos", me contesta. Y yo le digo: "Ok, pues a las 9:30, después de la carrera de MotoGP". No me ha dado tiempo a preparar la moto como me gusta. Bajo a engrasar la cadena como puedo. Sigue lloviendo...
[19/10/2008] 5:00 AM. Suena el despertador. Hoy hay carreras de MotoGP en Malasia y toca madrugar. He dormido unas 4 horas. ¡Suficiente! Hace frío pero no llueve. ¡Bien! A ver si aguanta...
9:00 AM. Acaban las carreras de MotoGP y empieza la Fórmula 1 desde China. Las motos has sido bastante aburridas, sobre todo la carrera de MotoGP. Al menos en 250 ha ganado Bautista, aunque le mundial lo ha ganado Simoncelli. En MotoGP ha ganado Rossi, como siempre y Pedrosa ha acabado segundo mientras Lorenzo se ha caído. Veo la salida de la F1 y me bajo a prepararme: rodilleras, pantalones de cross, botas, armadura y... chaqueta. Sí, hace frío y hoy voy a llevar también la chaqueta de cordura. Pongo lo que me queda de gasolina (un par de litros) y llega Sergio. Me dice que hay que ir a buscar a Marcos. Bien, si viene Marcos será divertido porque... ¡¡¡algo pasará!!!
Primeros caminos. Tira Sergio delante hasta casa de Marcos. Empiezo a desentumecer los brazos. Resulta que se han cargado el camino encharcado: han cubierto todos los charcos con una especie de tierra negra que parece asfalto triturado. Será para que los coches pasen bien, a nosotros no nos va ni mejor ni peor. Ya no hace tanto frío... no se si al final me sobrará la chaqueta. Llegamos a casa de Marcos. Saludos. Sergio se da cuenta que la cadena de Marcos está tocando el protector. Debió darse un golpe en la última salida. Marcos desmonta el protector y por fin salimos...
Tiramos primero hacia Los Refugios del Montseny, San Elías [CAT], El Polell [CAT] y las Piscinas del Montseny. Es la ruta típica de casi cada salida al Montseny. Es un milagro que todavía no hayan prohibido esos caminos. Primero va Marcos delante pero enseguida le pasa Sergio que hoy está con ganas y lleva un ritmo endiablado. Marcos le sigue a unos metros y yo cierro el grupo. No se me escapan pero voy a tope todo el rato, sin descansar ni en las rectas y se me van cargando los brazos rápidamente. Paramos un momento para reagruparnos y Marcos dice que acaba de entrar en reserva. No hay problema, pararemos en el surtidor del Montseny. Sergio y yo llevamos más o menos medio depósito... suficiente para hacer unos 60 o 70 km, dependiendo del ritmo.
Seguimos adelante. Sergio continúa con su ritmo matador y yo voy ahora segundo. Marcos se queda atrás para no gastar mucha gasolina. En un desvío me quedo a esperar si viene y pierdo a Sergio. Sigo sólo a un ritmo algo más bajo para descansar los brazos. Llegamos a las Piscinas del Montseny y tiramos por carretera hasta del Montseny (pueblo) que tiene un surtidor automático que funciona con tarjeta de crédito. Llenamos las tres motos y seguimos por carretera hasta el desvío de Sant Marçal que nos permitirá cruzar desde la carretera de Collformic hasta la de Santa Fe del Montseny, pues hemos quedado a las 11 en el restaurante L'Avet Blau (el Abeto azul) con otro amigo que vendrá por carretera.
El camino de Sant Marçal es rompedor. La primera vez que lo hice acabé reventado. Hay mucha grieta, mucha piedra, curvas cerradas, curvas rápidas, algún salto... pero a pesar de todo se va bastante rápido. La primera parte del camino se la han cargado, la han asfaltado pues es la entrada a un camping, pero aun así hay varios km de disfrute. De nuevo se pone Sergio delante y yo intento seguirlo. Miro atrás y Marcos no viene. Da igual. Seguimos muy muy deprisa. Sergio no se me escapa pero voy de culo... y disfrutando. Me sobra la chaqueta. Estoy sudando a mares... pero aguanto detrás. Entonces en una frenada cometo un error y me voy largo. Pierdo 15 metros y ya soy incapaz de recuperarlos pero sigo a buen ritmo. Segio se escapa poco a poco pero aun le veo 25 o 30 metros por delante... hasta que en una subida larga, llena de gritas que se hace en tercera a fondo con la rueda delantera en el aire pillo muy mal una piedra sólo con la rueda de atrás, la moto salta hacia arriba y me descoloca... pero no me caigo. Corto un memento y Sergio se escapa definitivamente. No ha sido nada... Gaaaaas. Todavía puedo verlo en rectas largas pero ya me saca unos 100 metros... y por fin se acaba el camino. Estoy exhausto... pero muy contento.
Sergio está parado esperándonos, aun quitándose las gafas... paro a su lado. Marcos no viene. "No se oye la moto", me dice Sergio. "Este se la ha pegado". Nos damos la vuelta, despacio esta vez... y nos encontramos a Marcos levantando la moto. Efectivamente: se la ha pegado. Ha pillado mal una piedra y ha salido volando. Creo que es la misma piedra que casi me caigo yo. Sergio también ha tenido un susto parecido.
Parte de daños: Marcos tiene un golpe fuerte en la muñeca derecha y algún otro golpe sin importancia. No parece que tenga nada roto. La moto tiene rota la maneta de embrague. Se puede arrancar en primera pero en marcha es casi imposible usarlo. También se ha salido la cadena y el plato está doblado. Ponemos la cadena, arrancamos la moto y Marcos prueba de continuar. Es un tío duro...
Salimos del camino sin problemas y tiramos para el restaurante por carretera que ya llegamos tarde. Hay bastante niebla y hace frío. Aquí no está de más la chaqueta. A las 11:20 entramos en L'Avet Blau. Es un restaurante muy motero tanto para gente de asfalto como para gente de montaña. Hay varios grupos y muchas motos aparcadas. Pedimos y llega David con su Yamaha Fazer 600. El tío tiene una Gas Gas 250 pero está sin seguro y no se ha atrevido a venir con ella. Desayunamos y pedimos un Ibuprofeno para Marcos. Le duele la muñeca pero podrá continuar.
La vuelta la hacemos sin más problemas por unos caminos anchos y fáciles, que llevan desde Santa Fe del Montseny hasta Palautordera. Marcos va lento pero no se resiente y los demás a un ritmo tranquilo. A estas horas hay muchos excursionistas y varios todo terrenos y hay que andar con 100 ojos. Nos despedimos de Marcos en Sant Pere de Vilamajor y tiramos para la urbanización a lavar las motos. Has sido una salida corta, unos 75 km, pero intensa. Hemos llegado a la una y cuarto más o menos. Lavamos las motos en casa de Sergio, me voy a casa, una ducha y a comer.
[19/10/2008] 5:00 AM. Suena el despertador. Hoy hay carreras de MotoGP en Malasia y toca madrugar. He dormido unas 4 horas. ¡Suficiente! Hace frío pero no llueve. ¡Bien! A ver si aguanta...
9:00 AM. Acaban las carreras de MotoGP y empieza la Fórmula 1 desde China. Las motos has sido bastante aburridas, sobre todo la carrera de MotoGP. Al menos en 250 ha ganado Bautista, aunque le mundial lo ha ganado Simoncelli. En MotoGP ha ganado Rossi, como siempre y Pedrosa ha acabado segundo mientras Lorenzo se ha caído. Veo la salida de la F1 y me bajo a prepararme: rodilleras, pantalones de cross, botas, armadura y... chaqueta. Sí, hace frío y hoy voy a llevar también la chaqueta de cordura. Pongo lo que me queda de gasolina (un par de litros) y llega Sergio. Me dice que hay que ir a buscar a Marcos. Bien, si viene Marcos será divertido porque... ¡¡¡algo pasará!!!
Primeros caminos. Tira Sergio delante hasta casa de Marcos. Empiezo a desentumecer los brazos. Resulta que se han cargado el camino encharcado: han cubierto todos los charcos con una especie de tierra negra que parece asfalto triturado. Será para que los coches pasen bien, a nosotros no nos va ni mejor ni peor. Ya no hace tanto frío... no se si al final me sobrará la chaqueta. Llegamos a casa de Marcos. Saludos. Sergio se da cuenta que la cadena de Marcos está tocando el protector. Debió darse un golpe en la última salida. Marcos desmonta el protector y por fin salimos...
Tiramos primero hacia Los Refugios del Montseny, San Elías [CAT], El Polell [CAT] y las Piscinas del Montseny. Es la ruta típica de casi cada salida al Montseny. Es un milagro que todavía no hayan prohibido esos caminos. Primero va Marcos delante pero enseguida le pasa Sergio que hoy está con ganas y lleva un ritmo endiablado. Marcos le sigue a unos metros y yo cierro el grupo. No se me escapan pero voy a tope todo el rato, sin descansar ni en las rectas y se me van cargando los brazos rápidamente. Paramos un momento para reagruparnos y Marcos dice que acaba de entrar en reserva. No hay problema, pararemos en el surtidor del Montseny. Sergio y yo llevamos más o menos medio depósito... suficiente para hacer unos 60 o 70 km, dependiendo del ritmo.
Seguimos adelante. Sergio continúa con su ritmo matador y yo voy ahora segundo. Marcos se queda atrás para no gastar mucha gasolina. En un desvío me quedo a esperar si viene y pierdo a Sergio. Sigo sólo a un ritmo algo más bajo para descansar los brazos. Llegamos a las Piscinas del Montseny y tiramos por carretera hasta del Montseny (pueblo) que tiene un surtidor automático que funciona con tarjeta de crédito. Llenamos las tres motos y seguimos por carretera hasta el desvío de Sant Marçal que nos permitirá cruzar desde la carretera de Collformic hasta la de Santa Fe del Montseny, pues hemos quedado a las 11 en el restaurante L'Avet Blau (el Abeto azul) con otro amigo que vendrá por carretera.
El camino de Sant Marçal es rompedor. La primera vez que lo hice acabé reventado. Hay mucha grieta, mucha piedra, curvas cerradas, curvas rápidas, algún salto... pero a pesar de todo se va bastante rápido. La primera parte del camino se la han cargado, la han asfaltado pues es la entrada a un camping, pero aun así hay varios km de disfrute. De nuevo se pone Sergio delante y yo intento seguirlo. Miro atrás y Marcos no viene. Da igual. Seguimos muy muy deprisa. Sergio no se me escapa pero voy de culo... y disfrutando. Me sobra la chaqueta. Estoy sudando a mares... pero aguanto detrás. Entonces en una frenada cometo un error y me voy largo. Pierdo 15 metros y ya soy incapaz de recuperarlos pero sigo a buen ritmo. Segio se escapa poco a poco pero aun le veo 25 o 30 metros por delante... hasta que en una subida larga, llena de gritas que se hace en tercera a fondo con la rueda delantera en el aire pillo muy mal una piedra sólo con la rueda de atrás, la moto salta hacia arriba y me descoloca... pero no me caigo. Corto un memento y Sergio se escapa definitivamente. No ha sido nada... Gaaaaas. Todavía puedo verlo en rectas largas pero ya me saca unos 100 metros... y por fin se acaba el camino. Estoy exhausto... pero muy contento.
Sergio está parado esperándonos, aun quitándose las gafas... paro a su lado. Marcos no viene. "No se oye la moto", me dice Sergio. "Este se la ha pegado". Nos damos la vuelta, despacio esta vez... y nos encontramos a Marcos levantando la moto. Efectivamente: se la ha pegado. Ha pillado mal una piedra y ha salido volando. Creo que es la misma piedra que casi me caigo yo. Sergio también ha tenido un susto parecido.
Parte de daños: Marcos tiene un golpe fuerte en la muñeca derecha y algún otro golpe sin importancia. No parece que tenga nada roto. La moto tiene rota la maneta de embrague. Se puede arrancar en primera pero en marcha es casi imposible usarlo. También se ha salido la cadena y el plato está doblado. Ponemos la cadena, arrancamos la moto y Marcos prueba de continuar. Es un tío duro...
Salimos del camino sin problemas y tiramos para el restaurante por carretera que ya llegamos tarde. Hay bastante niebla y hace frío. Aquí no está de más la chaqueta. A las 11:20 entramos en L'Avet Blau. Es un restaurante muy motero tanto para gente de asfalto como para gente de montaña. Hay varios grupos y muchas motos aparcadas. Pedimos y llega David con su Yamaha Fazer 600. El tío tiene una Gas Gas 250 pero está sin seguro y no se ha atrevido a venir con ella. Desayunamos y pedimos un Ibuprofeno para Marcos. Le duele la muñeca pero podrá continuar.
La vuelta la hacemos sin más problemas por unos caminos anchos y fáciles, que llevan desde Santa Fe del Montseny hasta Palautordera. Marcos va lento pero no se resiente y los demás a un ritmo tranquilo. A estas horas hay muchos excursionistas y varios todo terrenos y hay que andar con 100 ojos. Nos despedimos de Marcos en Sant Pere de Vilamajor y tiramos para la urbanización a lavar las motos. Has sido una salida corta, unos 75 km, pero intensa. Hemos llegado a la una y cuarto más o menos. Lavamos las motos en casa de Sergio, me voy a casa, una ducha y a comer.
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